El miércoles pasado, el mediocampista ofensivo argentino de Cerro Porteño, Ignacio Aliseda, participó de un partido de pádel en Lambaré, fue grabado, las imágenes circularon por las redes sociales y al día siguiente fue tendencia por la falta contractual.
El club le aplicó una “flor de multa”, equivalente al 50 por ciento de su salario, un poco más de 141 millones de guaraníes.
Con los ingresos del mes reducido y en medio de las críticas por su actitud en un momento de crisis del Ciclón de Barrio Obrero, el volante entró el domingo decidido a recomponer -al menos en parte- su imagen y lo logró, contra un descendido rival.
Cerca del final del choque frente al Rayadito, celebrado en el Defensores del Chaco, Nacho Aliseda llegó al gol del desahogo, con el que podrá ganar en confianza de cara al superclásico del próximo domingo contra Olimpia, a las 17:00, con localía de “la mitad más uno”.
Los ecos de los paletazos del pádel parecen haber quedado atrás para el atleta, más aún con la salada multa, que para la mayoría de los paraguayos puede equivaler a todo un año de trabajo sacrificado.
