Desde el arranque, Sportivo Ameliano asumió el mando del encuentro. El director técnico, Roberto Nanni, optó por una renovación en el once inicial para darle minutos y ritmo competitivo a aquellos futbolistas que venían sumando poca continuidad en el torneo Clausura. Del otro lado, Independiente de Campo Grande —conjunto de la División Intermedia— asumió la diferencia de categoría con inteligencia: resignó la posesión y el protagonismo para apostar a un planteo inteligente, priorizando la solidez defensiva y buscando hacer daño mediante contragolpes rápidos.
El planteamiento táctico dispuesto por Roberto Nanni en la “V” azulada y Claudio David Vargas en el “Inde” derivó en un desarrollo cerrado y carente de situaciones de riesgo frente a los arcos. Tan es así que la única ocasión clara de la etapa inicial quedó en los botines del conjunto de la segunda categoría. La jugada se gestó por la banda derecha, donde Ronald Roa recibió una asistencia de Elías Sarquis; con una sutil gambeta, Roa dejó atrás la marca de Miguel Benítez y encontró el espacio perfecto para sacar un violento remate de zurda que el guardameta Miguel Martínez logró desviar con lo justo por encima del travesaño.
Para la segunda mitad, Roberto Nanni ordenó el ingreso de Valentín Larralde con el objetivo de encender el circuito creativo y darle claridad en la elaboración. Sin embargo, al equipo le faltó peso ofensivo y profundidad para transformar ese control de la pelota en situaciones reales de gol. En la vereda de enfrente, Claudio David Vargas respondió mandando a la cancha al maliense Dramane Diarra, una variante clave para explotar las espaldas de una defensa local que se adelantó y dejó grandes espacios en su desesperada búsqueda del tanto inaugural, resultando una modificación totalmente determinante para el trámite.
Junto al atacante africano, el estratega visitante también dispuso el ingreso de Sergio Dietze, y ambos se convirtieron en figuras decisivas durante los quince minutos finales para sentenciar el triunfo del “Inde”. La jugada del gol nació de los pies de Dramane Diarra, quien condujo un fulminante contragolpe arrastrando marcas antes de ceder el balón a Francisco Morel. Con buen criterio, Morel divisó libre a Dietze y lo asistió; este último sacó un remate que, tras rozar levemente en el talón de Jonathan Benítez y en los dedos del arquero Miguel Martínez, se estrelló contra el travesaño, picó caprichosamente sobre la línea de gol y terminó inflando las redes.
Una vez en ventaja, el elenco de la División Intermedia manejó el trámite con inteligencia, aprovechando la desesperación de su rival. Se abroqueló con orden en su campo y confió plenamente en el contragolpe, una vía con la cual estuvo a punto de liquidar el pleito sobre el cierre gracias a dos intervenciones de Dramane Diarra: primero, con un potente remate de zurda que el arquero Martínez mandó al córner por encima del travesaño; y después, mediante otra gran contra gestada por Morel que el delantero maliense culminó con un tiro rasante que se estrelló contra el poste, permitiendo finalmente que el guardameta local contuviera el esférico.
