Cerro Porteño, a octavos, con mucha tarea pendiente para Gustavo Costas

El mediocampista de Cerro Porteño, Jorge Morel celebra tras anotar el tanto que le dio al Ciclón el pase a los octavos de final de la Copa Paraguay.
El mediocampista de Cerro Porteño, Jorge Morel celebra tras anotar el tanto que le dio al Ciclón el pase a los octavos de final de la Copa Paraguay.

Arrastrando las sombras del último clásico, Cerro Porteño exhibió una pálida imagen en La Arboleda, pero le alcanzó para vencer 1-0 a Resistencia SC. El “Ciclón” debió superar sus propios fantasmas y al representante de la División Intermedia para cerrar la Fase 3 de la Copa Paraguay y citarse con Rubio Ñu en los octavos de final.

Los primeros cuarenta y cinco minutos reflejaron el mal momento del conjunto azulgrana, que no mostró ningún atisbo de reacción, tras su derrota en el clásico. Cerro Porteño fue un equipo sin ideas, errático y sumamente predecible. Por su parte, Resistencia jugó sin complejos, anuló la brecha de jerarquía entre ambas divisiones y se erigió como el más punzante de la etapa inicial, rozando el primer tanto del encuentro.

Los primeros compases del encuentro sirvieron como un claro anticipo de lo que sería el trámite del partido. En un intento de salida tras un remate mordido, Gustavo Velázquez buscó ceder el balón a Carlos Chena. Sin embargo, su pase terminó a la posición de Edsson Riveros, quien conectó un potente derechazo de primera intención. El esférico llevaba destino de red hacia el rincón izquierdo, pero “Gatito” estuvo muy atento y logró repeler el bombazo con una estirada providencial.

Desde las gradas, el nuevo entrenador de Cerro Porteño, Gustavo Costas, presenció el encuentro y seguramente tomó nota del arduo trabajo que le espera para levantar al plantel en lo futbolístico, físico y mental. Durante la primera mitad, el equipo no mostró prácticamente nada, con la solitaria excepción de Carlos Chena, quien fue el único que intentó generar juego asociado, aunque no encontró el respaldo necesario en el resto de sus compañeros.

Sobre el final de la primera mitad, el conjunto del Triángulo Rojo tuvo una inmejorable oportunidad para quebrar el cero. Marcelo Sánchez recibió el esférico en el vértice del área y logró esquivar la marca de Carlos Chena, quien terminó cruzando la pierna izquierda para derribarlo. El juez Carlos Paul Benítez sancionó la pena máxima, de la que se encargó Edsson Riveros, con un derechazo cruzado y rasante, pero se topó con una espectacular estirada de Gatito Fernández para acallar el grito de gol.

El segundo tiempo no trajo soluciones para Cerro Porteño, que siguió sumergido en un mar de imprecisiones y sin mejoría. Las modificaciones de Nelson Cabrera tampoco aportaron respuestas, exponiendo a jóvenes a un escenario complejo que terminó por sobrepasarlos. En contraste, Resistencia mantuvo su peligrosidad y volvió a convertir a “Gatito” Fernández en figura, luego de que el portero azulgrana desarticulara, con una tremenda reacción sobre su ángulo derecho, un ingenioso remate de taco de Aníbal Vega a la salida de un córner.

En la recta final del encuentro, el “Ciclón” encontró el alivio necesario a través de la pelota parada. Un tiro de esquina ejecutado por Chena buscó a Juan Manuel Iturbe en el primer poste; el atacante desvió el balón de cabeza hacia el segundo palo, donde irrumpió Jorge Morel para conectar un certero impacto. Ese agónico tanto significó el triunfo definitivo y la clasificación a los octavos de final para Cerro Porteño, instancia en la que se medirá ante Rubio Ñu, equipo que llega de eliminar al vigente campeón, General Caballero de Juan León Mallorquín.