Se preveía que el Sportivo San Lorenzo hiciera valer su condición de categoría superior. Y aunque el fantasma del descenso a la División Intermedia ya sea prácticamente un hecho, la brecha técnica se hizo evidente desde en el trato del balón. A pesar de que el modesto 4 de Mayo de Capiibary apenas lograba hilvanar tres pases seguidos debido a sus limitaciones, supo plantar cara con un planteo defensivo sumamente ordenado, dispuesto a vender cara la derrota.
El “Rayadito” se adueñó por completo del desarrollo del juego y merodeó constantemente los dominios rivales, aunque con serias dificultades para romper el cerrojo. Las únicas luces de claridad en ataque aparecían cuando el experimentado Santiago Salcedo conseguía perfilarse de frente al arco. El histórico goleador del fútbol paraguayo avisó temprano con un derechazo rasante que exigió la intervención del arquero Arnaldo Cristaldo, recostado sobre su poste derecho.
Las emociones fuertes a orillas del arroyo Tapiracuái debieron esperar hasta la recta final de la primera mitad. El elenco sampedrano dio su primer gran susto con un violento zurdazo de Juan Torres que el guardameta santo, Wilson Quiñónez, desvió con lo justo del ángulo izquierdo. La respuesta de San Lorenzo no se hizo esperar: “Sasá” sacudió de derecha con potencia, reventando el balón contra el travesaño, y en el rebote Carlos Meza careció de precisión para empujarla.
El complemento arrancó con turbulencias y una oportunidad dorada para el Rayadito. Un remate de Franco Aragón impactó en la mano dentro del área de Leonardo Rodríguez, lo que obligó al árbitro a sancionar la pena máxima. Santiago Salcedo se encargó del cobro y buscó colocar el balón cruzado; Cristaldo adivinó la intención y despejó, pero la revisión del VAR determinó el adelantamiento del guardameta, obligando a repetir la ejecución. En el segundo intento, el veterano delantero repitió la fórmula con un disparo idéntico que, esta vez, contó con la floja resistencia de Cristaldo para convertirse en el primer tanto.
Con la ventaja mínima, el trámite se tornó dinámico y por momentos de ida y vuelta, impulsado más por la desesperación del monarca de San Pedro que por virtudes propias. San Lorenzo continuó evidenciando problemas para liquidar el pleito con tranquilidad, hasta que, ingresando al último cuarto de hora, encontró la calma. Un tiro libre venenoso de Franco Aragón picó justo antes de llegar a las manos de Cristaldo, quien dio un rebote largo que aprovechó José Duarte para definir con absoluta comodidad ante el arco desguarnecido.
Ya en la recta final, el representante sampedrano volvió a encender la emoción del encuentro. Tras un saque lateral, Juan Vargas intentó un centro al área que impactó en la mano abierta de Leandro Esteche, obligando al juez a pitar un nuevo penal. El encargado fue Fernando Antúnez, quien con un zurdazo cruzado descolocó al arquero Wilson Quiñónez —vencido sobre su poste derecho— para descontar en el marcador, que llegó tarde y no bastó para evitar la clasificación del «Rayadito», que se instala con lo justo entre los ocho mejores del certamen y ahora espera por el ganador del cruce entre Cerro Porteño y Rubio Ñu, a disputarse el próximo miércoles 30 de septiembre.
