Mendieta, un delantero paraguayo de 32 años que jugaba en el Persis Solo, falleció de una infección viral, anunció su familia el pasado martes, después de no poderse costear el tratamiento médico ni poder regresar a su país al no recibir su salario en los últimos cuatro meses (para un total de unos 120 millones de rupias, unos 12.500 dólares).
Este incidente es el último escándalo entre en el fútbol indonesio por la rivalidad entre la PSSI y la rebelde Liga Super, que podría provocar la expulsión del país de la FIFA.
