En una rueda de prensa ordinaria, Seibert señaló que ese probablemente es el sentir de "muchos millones de alemanes" que siguieron anoche el partido.
"Todos le habríamos deseado el pase a la selección, pero no fue suficiente. El análisis del juego no es tarea del gobierno o de la canciller, pero la decepción está ahí", más aún si antes "se habían cruzado los dedos con intensidad", agregó.
En tono de broma, Seibert señaló que el interés de Alemania en los resultados de los partidos "decreció anoche radicalmente".
