El partido lo marcó la tarjeta roja local. Darren England, el árbitro del duelo, no consideró primero para tanto la imprudente entrada de Chalobah, pero la revisión del VAR reveló la dureza de la acción y lo convenció de la expulsión inmediata, con el efecto que tuvo sobre el encuentro, porque el Newcastlle apenas necesitó cuatro minutos más, en el 11, para tomar una ventaja que ya no abandonó en el choque.
Entonces, el centro desde la derecha de Kieran Trippier lo cabeceó Joe Willock y lo remachó, casi debajo de la portería, Callum Wilson para desatar el cómodo triunfo del Newcastle, agrandado superada la media hora por Miguel Almirón. El paraguayo firmó un golazo, con una impresionante volea cruzada en su desmarque y su pared por la banda derecha. Su definición de un balón llovido necesita muchísima destreza (0-2, m. 32).
La sentencia, por si había alguna duda, fue antes del descanso, con el 0-3 de Sean Longstaff, que remachó el fenomenal cabezazo contra el poste de Sven Botman para derribar ya de forma definitiva al Fulham, que aún recibió el 0-4 de Almirón, maquilló el marcador con el 1-4 de Bobby Reid y perdió su primer encuentro en casa del curso.
