Cuatro días después de arrebatarle (1-2) la segunda plaza de la clasificación en el campeonato liguero, el Al Arabi volvió a convertirse en una auténtica pesadilla para los de Juanma Lillo.
Ni la vuelta al once inicial de Santi Cazorla, campeón de la Eurocopa con España en 2008 y 2012, que vivió íntegramente en el banquillo el encuentro liguero que enfrentó a ambos conjuntos el pasado lunes, pudo impedir la derrota del Al-Sadd.
Los de Lillo, como es costumbre en los equipos del español, dominaron la posesión del balón, pero el primero en golpear fue el Al Arabi, que se adelantó a los 62 minutos (0-1) con un gol de cabeza del delantero sirio Omar Al Somah.
Un resultado que obligó al Al-Sadd a volcarse en ataque en busca de la igualada, una circunstancia que no desaprovechó el Al Arabi para sentenciar la final a la contra con dos goles en los minutos finales.
Dos acciones en las que tuvo un papel fundamental el brasileño Rafinha, exjugador del Barcelona y del Celta de Vigo, que asistió a Hamid Ismaeli para que firmase en el 90 el 0-2 y ocho minutos más tarde al sirio Al Somah, que cerró con un doblete la victoria (0-3) del Al Arabi.
