El diputado Felipe Carreras, quien será el instructor de la investigación, afirmó que probablemente se trate del "mayor escándalo del fútbol brasileño".
Carreras adelantó que la comisión, que desarrollará sus trabajos a lo largo de 120 días, tiene previsto convocar a los jugadores investigados, a dirigentes de clubes, casas de apuestas y responsables de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF).
La investigación penal, dirigida por la Fiscalía del estado de Goiás, identificó manipulaciones en al menos 13 partidos de fútbol disputados en 2022 e inicios de este año, de los que ocho fueron de la primera división.
De momento, la Justicia brasileña ha aceptado la denuncia presentada por la Fiscalía contra 16 investigados, entre ellos siete futbolistas, que cobraban sumas de entre 10.000 y 20.000 dólares para cometer penaltis, recibir tarjetas amarillas o rojas o perjudicar a sus equipos.
Según documentos filtrados por la prensa brasileña, hay cerca de 50 futbolistas citados en las investigaciones, aunque la Fiscalía solo ha presentado cargos contra siete.
Dos equipos de primera división, el Athletico Paranaense y el América, han rescindido el contrato a sus respectivos jugadores que fueron citados en las investigaciones, mientras que otros clubes han suspendido provisionalmente a los supuestamente implicados.
