“Llegar lo más lejos posible sería algo muy lindo. Hacer historia con mi país es siempre el objetivo de cada jugador, el sueño que uno tiene ”, dijo Miggy Almirón en entrevista con EFE en Fort Lauderdale (Florida, Estados Unidos).
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Para ello, Paraguay tendrá primero que superar un grupo compuesto por Estados Unidos, Australia y un repescado de la UEFA que podría ser Eslovaquia, Kosovo, Turquía o Rumanía.
La influencia de Almirón, de 31 años, será completamente distinta a la de aquel Mundial de 2010, que el delantero recordó que siguió desde su casa rodeado por su familia y amigos y lo definió como “un recuerdo muy lindo”.
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Al Mundial 2026, que coorganizan Canadá, Estados Unidos y México, llega convertido en una de las principales bazas ofensivas de la correosa selección paraguaya, a la que la llegada de Gustavo Alfaro al banquillo ha imprimido un carácter de equipo duro y difícil de derrotar que encaja pocos goles.
Apenas concedió 10 tantos en los 18 partidos de las eliminatorias mundialistas de la Conmebol y sólo sufrió 4 derrotas. Almirón señaló a su nuevo técnico como el responsable de devolverles “esa identidad” que tenía la selección paraguaya de 2010, que también se destacaba por su tenacidad.
La felicidad que emana ahora el deportista le sabe todavía más dulce después de las eliminaciones prematuras en los años previos, que le llevaron a plantearse dejar la selección. Una decisión que ahora se alegra de no haber tomado.
“Me siento muy feliz porque no bajamos los brazos, nunca nos rendimos”, celebró. Aunque destacó repetidamente que lo más importante es “disfrutar el momento” e ir “partido a partido”, evitando comerse la cabeza por pensar más allá. Un momento soñado
El Mundial podría llegar a deparar un momento todavía más especial para Almirón, en caso de que Paraguay jugase en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, hogar del Atlanta United.
“Para mí sería algo muy lindo que pueda jugar en Atlanta. Escuchar el himno en el Mercedes-Benz sería un sueño” , admitió. La única posibilidad de que eso ocurra es que Paraguay finalice segundo en la fase de grupos y alcance posteriormente los octavos de final, que se disputarán el 7 de julio en la ciudad que lo acogió en 2017.
En Atlanta se convirtió rápidamente en un ídolo y contribuyó a levantar la MLS Cup en 2018 en la segunda temporada en la historia del equipo.
A los mandos del banquillo entonces se encontraba Gerardo ‘Tata’ Martino, que volverá a entrenar al Atlanta United esta temporada tras dejar el Inter Miami por problemas personales el año pasado.
Martino fue precisamente el técnico principal de la selección paraguaya durante el sueño mundialista de 2010. “Es como un padre”, resumió Almirón, que destacó la importancia de tener un buen arranque de MLS para llegar en plena forma al Mundial, tras un último año en el que el equipo acabó en penúltima posición de la Conferencia Este y nunca tuvo opciones reales de alcanzar los ‘playoffs’.
“No estuvimos a la altura de lo que es la gente, el club y lo que la ciudad se merece”, concluyó el delantero, deseoso de comenzar una temporada que espera que sea histórica para él, su equipo y su selección. EFE
