Según el rotativo, Zivko Bakic, de 43 años, se encontraba en arresto domiciliario, cumpliendo una condena dictada por la Justicia serbia en 2023 por contrabando de cocaína de Sudamérica a Europa, y bajo vigilancia electrónica tenía permitido hacer deporte.
Lea más: Lorient amarga regreso de Ansu Fati
Su cuerpo sin vida fue hallado con tres disparos en un bosque cercano al lugar de su residencia. La policía serbia ha abierto investigaciones y desplegado una operación para encontrar a los autores del crimen, partiendo de la base de que éstos conocían los movimientos de la víctima, considerado jefe de una banda de delincuencia organizada conocida como el “cartel balcánico”.
A pesar de haber sido un deportista prometedor, el exjugador de los clubes serbios Crvena Zvezda y Zemun abandonó pronto el fútbol para dedicarse en Ibiza (España) al alquiler de inmuebles, aunque también a actividades ilegales. Uno de los colaboradores más cercanos de Bakic, Sasa Momcilovic, también fue asesinado, en agosto de 2024 cerca de Marbella (España), según la citada fuente. EFE
