Hezze, el gol que solo despierta en Europa

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Madrid, 17 feb (EFE).- Santiago Hezze gobierna el centro del campo del Olympiacos con la sobriedad de quien entiende el oficio. El mediocentro argentino es una de las piezas esenciales en el engranaje de Mendilibar, que ha encontrado en él a un futbolista de intensidad constante, lectura rápida y piernas inagotables. Tiene, eso sí, una cuenta pendiente: el gol. Aunque cuando su equipo se asoma a Europa, esa carencia parece diluirse.

Hezze firmó por el Olympiacos en el verano previo al inicio de la temporada 2023/24. Llegó al club griego procedente de Huracán, donde se asentó durante tres cursos en los que su relación con el gol fue más frecuente. Se marchó de Argentina con nueve tantos en su registro, cinco de ellos en su última campaña con el conjunto de Parque Patricios.

En el fútbol europeo su producción ofensiva es más escasa. Apenas suma tres goles, uno por temporada, y todos ellos en competición continental. Como si el escenario europeo despertara en él un instinto que rara vez aparece en los torneos domésticos.

El primero llegó en su campaña de estreno con el Olympiacos, en el partido de ida de las semifinales de la Liga Conferencia ante el Aston Villa. Aquel tanto contribuyó al asalto a Villa Park, donde el conjunto griego se impuso por 2-4.

Después, el 2-0 de la vuelta abrió las puertas de una final que el Olympiacos conquistó frente al Fiorentina con un gol de Ayoub El Kaabi en el minuto 116 de la prórroga después de una asistencia firmada, precisamente, por Hezze.

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Su siguiente aparición goleadora se produjo en la temporada 2024/25, en la fase de grupos de la Liga Europa, ante el Braga. Aprovechó un rechace dentro del área para marcar el 2-0 y encarrilar una victoria que terminó con un contundente 3-0. Sin embargo, el recorrido europeo de su equipo se detuvo en los octavos de final, superado por el Bodo/Glimt, y Olympiacos no pudo repetir el éxito del curso anterior.

El último gol de Hezze llegó esta misma temporada y tuvo un peso decisivo. Fue en el Johan Cruyff Arena, ante el Ajax. Con el marcador igualado y el partido entrando en su tramo final, apareció en el área para cabecear a la red un saque de esquina lanzado por Chiquinho.

Aquel tanto dio la victoria al Olympiacos (1-2) y aseguró su clasificación para los dieciseisavos de final de la Liga de Campeones después de cerrar la fase de liga en la decimoctava posición entre los 24 elegidos.

Hezze no es un goleador ni pretende serlo. Su territorio está en la recuperación, en la presión, en el equilibrio que sostiene al equipo. Mendilibar valora en él precisamente eso: la intensidad, la disciplina táctica y una capacidad de trabajo que encaja de manera natural en su idea de juego. El técnico encontró estabilidad en su llegada al banquillo y futbolistas como Hezze han sido fundamentales para consolidarla.

Ahora, ambos afrontan una nueva cita europea. El Olympiacos recibe al Bayer Leverkusen en la ida de los dieciseisavos de final de la Liga de Campeones, un duelo exigente ante un rival al que ya derrotó esta temporada por 2-0 en el estadio Georgios Karaiskakis.

En ese escenario volverá a estar Hezze, dueño silencioso de una parcela del campo donde casi todo empieza y casi todo termina. No vive del gol, pero de vez en cuando, cuando Europa ilumina la noche, aparece para firmar uno de esos tantos que pesan más de lo que cuentan las estadísticas.