"El departamento jurídico del club agotará todas las vías disponibles para recurrir la que considera una sanción excesiva tanto en la cuantía de partidos impuestos como en la caracterización de los hechos", afirmó en un comunicado oficial el Sevilla, tras conocer que Disciplina ha castigado con siete encuentros de suspensión a su técnico por su expulsión el sábado frente al Alavés y su reacción posterior ante el equipo arbitral.
El club hispalense aseguró que "respeta las instancias jurídicas deportivas y sus decisiones, pero que hará uso de todas sus herramientas para defender sus legítimos derechos y los de su entrenador".
El Sevilla expresó, además, su "total apoyo" a Almeyda ante "un castigo que considera excesivo" y "comparte el arrepentimiento y las disculpas expresadas por el mismo entrenador tras el encuentro por su propia reacción", precisó en su escrito.
El Comité de Disciplina comunicó este miércoles la sanción de siete partidos impuesta al entrenador argentino. Dos de ellos son por protestas al colegiado, uno por no dirigirse al vestuario tras ser expulsado, tres por actitudes de menosprecio o desconsideración con los árbitros, y otro por conducta contraria al buen orden deportivo.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
El árbitro del partido, el navarro Iosu Galech, escribió en el acta que por la actitud de Almeyda el encuentro estuvo detenido durante tres minutos, ya que el técnico tuvo una "actitud desafiante e intimidatoria" tras ser expulsado en el minuto 85, por protestar una de sus decisiones , con "gritos y gestos de desaprobación".
También reflejó que se negó a abandonar el área técnica después de ver la roja, lo que provocó la paralización en encuentro y se metió en el campo, donde se colocó cara a cara a escasos metros del colegiado, así como que pateó una botella de agua que estaba en el suelo, que se encaró con el cuarto árbitro y que tuvo que ser retirado del campo por miembros de su equipo y personal de seguridad del club.
El Sevilla presentó alegaciones en defensa de Almeyda, en las que pidió que se dejara sin efecto la expulsión por error material y sus consecuencias disciplinarias, y que, en caso contrario, se le impusiera la sanción mínima.
Según el club, la conducta de Almeyda previa a su expulsión no puede considerarse dirigida al árbitro o sus asistentes, sino que se trata de gestos de frustración ante una ocasión manifiesta de gol, que no justifican la tarjeta roja.
También adujo un error manifiesto en la identificación del destinatario de la expulsión, así como "efecto arrastre" del error material manifiesto, junto al arrepentimiento inmediato del entrenador.
Para el Comité, las alegaciones formuladas y las pruebas videográficas aportadas "no alcanzan la entidad suficiente para desvirtuar la presunción de veracidad del acta arbitral", ni permiten "concluir, de manera concluyente e inequívoca, que concurra un error material manifiesto en la consignación de los hechos realizada por el colegiado".
