Filipe Luís recibe críticas por minimizar el racismo contra Vinícius como un “caso aislado”

El director técnico de Flamengo, Filipe Luís, hace gestos antes del comienzo del partido de ida de la final de la Recopa Sudamericana entre el Lanús de Argentina y el Flamengo de Brasil, en el Estadio Ciudad de Lanús, en la provincia de Buenos Aires.
El director técnico de Flamengo, Filipe Luís, hace gestos antes del comienzo del partido de ida de la final de la Recopa Sudamericana entre el Lanús de Argentina y el Flamengo de Brasil, en el Estadio Ciudad de Lanús, en la provincia de Buenos Aires.003238+0000 JUAN MABROMATA

El actual entrenador del Flamengo desató una ola de indignación en los medios brasileños tras sus declaraciones posteriores al duelo de ida de la Recopa Sudamericana frente a Lanús. Sus palabras, calificadas como tibias por la prensa, contrastan con la gravedad de la denuncia realizada por la estrella del Real Madrid.

Lo que debía ser un análisis táctico tras la derrota del Flamengo por 1-0 ante Lanús en Argentina, se convirtió en un polémico debate social y ético. Filipe Luís, estratega del conjunto carioca y exfigura del Atlético de Madrid, se encuentra hoy en el centro de la diana mediática en su país natal. El motivo: haber calificado como un “caso aislado” el presunto insulto racista que Gianluca Prestianni (Benfica) habría proferido contra Vinícius Júnior en la Champions League.

Al ser consultado sobre el episodio donde Vinícius denunció que Prestianni le llamó “mono”, y sobre el trato que él mismo recibe en tierras argentinas, Filipe Luís optó por una postura de defensa hacia el país vecino, minimizando el conflicto estructural del racismo en el fútbol.

“Sobre Vinícius, sí he sido muy bien tratado, a mí me encanta Argentina, siempre he sido muy feliz aquí, muy bien recibido. Siempre de visitante, pero solo tengo buenas palabras para Argentina. Y un caso aislado de estos no influye en nada sobre lo que pienso de este país, que es tan lindo”, expresó el técnico.

Previamente, el exlateral ya había calificado el asunto como “delicado”, señalando que el error de Prestianni fue taparse la boca al hablar, pues ahora “es la palabra de uno contra la del otro”. Esta postura fue interpretada en Brasil como una falta de solidaridad hacia su compatriota y una ceguera ante una problemática recurrente.

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La respuesta de los líderes de opinión en Brasil no se hizo esperar. El periodista Juca Kfouri fue uno de los más tajantes al afirmar que “minimizar el horroroso episodio” ocurrido en el Benfica-Real Madrid es algo “muy feo”. Kfouri fue más allá al sugerir que la postura diplomática del técnico podría responder a intereses personales: la atribuyó a su presunto deseo de ocupar un banquillo en España o Portugal en el futuro.

Por su parte, Eric Faria, reconocido comentarista de SporTV, se mostró “muy decepcionado” con el entrenador del “Mengão”:

“No creo que sea correcto generalizar, no es toda Argentina, pero decir que es un ‘caso aislado’ tampoco es verdad. Hemos mostrado innumerables casos de racismo contra brasileños en las gradas argentinas, con imitaciones de monos, con cáscaras de plátano… Entonces, no es un caso aislado”.

La crítica más profunda llegó desde la columna de Milly Lacombe en el portal UOL. La escritora y guionista desmontó la narrativa del “incidente puntual” asegurando que los “casos aislados” de racismo “matan diariamente”.

“El racismo es una cuestión estructural que funda las bases de nuestra sociedad. Argentina es un país racista. Al igual que Brasil lo es. Al igual que Estados Unidos. Al igual que Europa. Al igual que todos y todas lo somos. Al igual que yo lo soy”, sentenció Lacombe.

Para dar peso a su argumento, la periodista recurrió a las crudas estadísticas de desigualdad en Brasil, utilizando la propia terminología del técnico para evidenciar la contradicción:

“Un caso aislado que hace que la población brasileña esté compuesta por un 54 % de personas negras y no tenga la misma distribución en los espacios de poder (...) Un caso aislado que hace que casi el 83 % de las personas muertas de forma violenta en Brasil sean negras”.

La controversia llega en un momento de extrema sensibilidad. En los últimos años, las autoridades brasileñas han endurecido su postura, llegando incluso a encarcelar a ciudadanos extranjeros por gestos racistas en estadios de fútbol. En este escenario, las palabras de Filipe Luís son vistas no solo como un error de comunicación, sino como una desconexión con la realidad social que lidera su propio jugador estrella en la selección y sus compatriotas en las gradas de toda Sudamérica.

Fuente: EFE