Mientras su compañero de ataque, el argentino Joaquín Panichelli, domina las redes en la Ligue 1, Enciso se ha transformado en un especialista del torneo de KO. Sus víctimas incluyen al Dunkerke y sendos dobletes ante el modesto Avranches y el Mónaco. Con la magia del internacional albirrojo, el Estrasburgo sueña con meterse en la antesala de la final, algo que no logra desde hace 25 años, cuando obtuvo su último título copero en 2001.
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De la crisis en Inglaterra al renacer en Alsacia
El camino de la “Joya” no fue sencillo. Tras su llegada desde el Brighton inglés al cierre del mercado europeo, debió superar una lesión de rodilla y una difícil adaptación que le valió incluso una reprimenda pública de su entonces técnico, Liam Rosenior. Sobre aquel episodio y su salida de la Premier League, Enciso fue sumamente sincero:
“Esa presión me motivó. Liam es un excelente entrenador y si está donde está, no es casualidad. Reconozco que pasé por un periodo muy difícil. En el Brighton no era feliz, pero aquí tengo el apoyo de mis compañeros, de mi entrenador y yo también realizo un gran trabajo personal”.
Ese esfuerzo individual está rindiendo frutos bajo la nueva dirección de Gary O’Neil. En el esquema 4-2-3-1, Enciso ha encontrado su lugar como mediapunta creativo, conectando con los extremos Diego Moreira y Martial Godo para alimentar a Panichelli.
Confianza, libertad y responsabilidad
La relación con O’Neil, a quien ya conocía de su etapa en Inglaterra, fue clave para su explosión futbolística. El paraguayo destacó la importancia del respaldo que recibe desde el banco: “Él me da esa confianza y esa libertad que necesito. Me conoce muy bien y sabe lo que puedo aportar al equipo”.
Sin embargo, la exigencia no disminuye. Pese a su brillo, el técnico británico espera mayor regularidad de su joven estrella. Tras algunas actuaciones intermitentes ante Le Havre y el Marsella, O’Neil fue claro en conferencia de prensa sobre lo que requiere del “10”: “Es un jugador muy técnico. Le gusta intentarlo, ser creativo, pero necesitamos que sea más responsable. Tiene que proteger más el balón para perderlo menos a menudo”.
El horizonte: La Conference League y el Mundial 2026
El desafío inmediato para el Estrasburgo es mayúsculo: inicia una maratón de seis partidos en tres semanas, incluyendo el choque de octavos de la Conference League ante el Rijeka croata.
Para Paraguay, el momento de Enciso es motivo de esperanza. El volante es considerado una de las cartas más fuertes de la Albirroja para el Mundial de 2026, cita que marcará el regreso del seleccionado guaraní a la máxima competición tras 16 años de ausencia. Enciso, con 22 años y 29 partidos internacionales a cuestas, llega al tramo decisivo de la temporada europea en su mejor versión.
Fuente: AFP

