La nueva legislación, que entró en vigor el mismo día del encuentro que se disputó en el estadio de Wembley y que venció el equipo de Pep Guardiola, tipifica como delito el acceso a partidos sin entrada, una medida destinada a frenar el acceso ilegal de aficionados.
Según informó la Policía Metropolitana de Londres (Met, en inglés), Benjamin Bailey, de 27 años, comparecerá ante un tribunal el próximo 1 de mayo, mientras que otros dos hombres fueron detenidos por hechos similares en Wembley y permanecen bajo custodia.
Además, otro individuo fue arrestado por el mismo motivo en el partido entre el Tottenham Hotspur y el Nottingham Forest, aunque fue puesto en libertad mientras sigue la investigación.
Las autoridades han señalado que los condenados por este tipo de infracción podrán enfrentarse a una prohibición de acceso a estadios de hasta cinco años, así como a multas de hasta 1.000 libras (1.154 euros).
La normativa se ha implementado tras los graves incidentes ocurridos en la final de la Eurocopa entre Inglaterra e Italia disputada en julio de 2021, cuando miles de personas accedieron sin entrada a Wembley, ocasionando problemas de seguridad y varios altercados.
