Italia se queda fuera del Mundial como en 2018 y 2022: Bosnia clasificada

Los italianos no encuentran consuelo luego de quedar eliminados en la tanda de penales ante Bosnia.
Los italianos no encuentran consuelo luego de quedar eliminados en la tanda de penales ante Bosnia.NIDAL SALJIC

Italia se quedó fuera del Mundial por tercera edición consecutiva al caer este martes en penales ante Bosnia y Herzegovina, luego del empate 1-1 por 4-1, en un partido en el que los bosnios jugaron desde el minuto 41 con un jugador menos.

La ‘Azzurra’ no acude al Mundial desde 2014 y no supera una fase de grupos desde 2006. Serán, por tanto, al menos 16 años los que la tetracampeona del mundo no acuda a la gran cita.

Los fallos de Pio Esposito y Cristante desde el punto de penalti condenaron la posibilidad de clasificación. Bosnia, cuya única participación en un Mundial data de 2014, viajará a Estados Unidos, México y Canadá encuadrada en el grupo B del Mundial junto a Canadá, Qatar y Suiza.

Es algo sin precedentes en la historia del fútbol. Italia, cuatro veces campeona del mundo, está fuera de un Mundial por tercera edición consecutiva, la quinta de su historia. Es una hecatombe que deja aun más tocado todo el sistema del fútbol en el país, el único deporte que no funciona a nivel élite como el resto de disciplinas en las que está en pleno esplendor.

Celebración de los bosnios luego de la clasificación al Mundial 2026.
Celebración de los bosnios luego de la clasificación al Mundial 2026.

Era una trampa. La victoria no aliviaba la crisis. Y la derrota solo redimensionaba el desastre. E Italia no pudo escapar. Cavó un poco más hondo su propia tumba.

A la lista de Suecia y Macedonia del Norte se unió este martes Bosnia como verdugo de una histórica. No acude la ‘Azzurra’ a una cita mundialista desde 2014. Y no supera la fase de grupos desde que levantara la Copa del Mundo en 2006. Una crisis tremenda que deja a jóvenes de 20 años sin haber visto unos octavos de final con Italia y a algunos que cumplirán 16 sin haberla visto ni siquiera participar.

La presión devora al talento

La presión a la que está sometida la selección desde 2018 cada vez que se enfunda la camiseta es lo que más afecta a su rendimiento. El equipo cuenta con algunos nombres de primer nivel acostumbrados a grandes partidos. Gianlui Donnarumma en portería; Alessandro Bastoni, Federico Dimarco y Ricardo Calafiori en defensa; Nicolò Barella y Sandro Tonali en el centro del campo...

Pero en el desafío de Italia contra sí misma, ganó la presión. El recuerdo de las repescas ante Suecia para el Mundial de Rusia 2018 y ante Macedonia del Norte para el Mundial de Qatar 2022, ambas perdidas, jugó otra mala pasada. Ni siquiera el haber ganado la Eurocopa en 2021 significó un refuerzo de confianza.

La vorágine por los dos desastres precedentes afectó. Los penales, un castigo quizá demasiado cruel tras aguantar con un hombre menos desde el 41 por la expulsión de Bastoni.

Gennaro Gattuso, que llegó en junio de 2025, pese a no ser catalogado como culpable, centra también los focos. Su continuación tras el fracaso está en duda. Problema en la inserción de jóvenes

Otro problema del fútbol italiano es la base. La profesionalización de los canteranos es muy complicada, el salto del segundo equipo al primero es muy grande. Algunos como ‘Juve’, Milan o Atalanta intentan paliar esto con la reciente creación de equipos sub-23 que compiten en Serie C y no en la categoría Primavera, creada para enfrentar a canteras entre sí.

El fútbol es, de hecho, el único deporte que está a la baja en Italia en atractivo. La continua y larga crisis de un campeonato doméstico que no remonta, sumado al fracaso reciente de sus equipos en ‘Champions’, con solo un equipo en octavos de final y ninguno en cuartos, lo ubica a la cola.

El milagro del Inter con dos finales de ‘Champions’, o el de Atalanta, ‘Fiore’ y Roma en el resto de competiciones fue, eso, un milagro. Como aquella Eurocopa conquistada en 2021. Un oasis en el desierto. El problema de la inserción de jóvenes en el fútbol, algo que no sufre el resto de deportes, marca la diferencia.