El partido empezó a inclinarse a favor del Estrasburgo a los 25 minutos, cuando el sueco Sebastian Nanasi marcó el 1-0. La jugada nació en una acción iniciada por Enciso y terminó con un centro desde la izquierda del lateral inglés Ben Chilwell. Nanasi definió en la boca del arco, un gol que inyectó esperanza pero que aún resultaba insuficiente para equilibrar la serie. El Mainz 05, que llegaba con la ventaja de dos tantos, intentaba sostener el control global, mientras el Estrasburgo buscaba transformar su dominio en una remontada completa.
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El segundo impacto llegó con participación directa del paraguayo. A los 35 minutos, el atacante guaraní envió un centro elevado desde la derecha y el marfileño Abdoul Ouattara lo transformó en gol con un potente cabezazo cerca del área chica. El 2-0 igualó el marcador global y cambió el clima del partido: Estrasburgo ya no perseguía una hazaña lejana, sino una clasificación posible. El primer tiempo cerró con la eliminatoria empatada y con un dato clave: la producción ofensiva del equipo francés fluía desde las decisiones y la ejecución de la “Joya” paraguaya.
Ya en la segunda mitad, el encuentro ofreció un giro dramático. Pasada la hora de juego, Valentín Barco recibió una infracción dentro del área y el árbitro sancionó penal. Sin embargo, el guardameta alemán Daniel Batz detuvo la ejecución cruzada del neerlandés Emmanuel Emegha, evitando el 3-0 que habría dejado al Mainz al borde del nocaut. Lejos de desordenarse, el penal fallado funcionó como una pausa breve en un impulso que volvería a activarse poco después.
Minutos más tarde, Enciso pasó de asistidor a definidor. El delantero nacido en Caaguazú aprovechó un desborde y centro rasante del marfileño Martial Godo para empujar el balón al fondo de la red con el arco a disposición. El 3-0 no solo puso al Estrasburgo por primera vez arriba en el global, sino que obligó al Mainz 05 a buscar un gol que nunca llegaría. Ese tanto terminó siendo el golpe decisivo de una remontada que ya se sentía irreversible.
El equipo francés no se conformó. Con Enciso nuevamente como protagonista, el ataque finalizó en el 4-0 definitivo: el paraguayo, pegado a la banda izquierda, dejó a dos rivales en el camino con una gambeta que lo llevó en diagonal hacia el centro. Desde allí, lanzó un centro preciso para la llegada de Emmanuel Emegha, quien cabeceó sin marca para sellar la goleada y la gran faena del internacional paraguayo, quien salió reemplazado a los 88 minutos, ovacionado de pie por el público, dejando su lugar al polaco Maxi Oyedele.
La semifinal ante el Rayo Vallecano
Con esta actuación, el Racing de Estrasburgo se instala entre los cuatro mejores del torneo y se cruzará en semifinales con el Rayo Vallecano de España, que en su serie eliminó al AEK Atenas. El cuadro queda definido para un nuevo capítulo europeo, con un Estrasburgo impulsado por una figura que esta vez no solo participó, sino que decidió el destino de la eliminatoria.
