En Boston (Massachusetts), la autoridad local de transporte anunció que un viaje de ida y vuelta entre la estación y el estadio de Foxborough, a 25 km, costaría 80 dólares. Es casi diez veces más que en condiciones normales (8,75 dólares) y cuatro veces más que para un partido de la NFL o un concierto en el Gillette Stadium (20 dólares).

El comité organizador local también anunció que un viaje de ida y vuelta en autobús exprés, reservado a los poseedores de entradas, costaría 95 dólares. Y según la revista The Athletic, la autoridad de transporte de Nueva Jersey prevé cobrar más de 100 dólares -frente a los 12,90 dólares habituales- por el viaje de ida y vuelta entre Manhattan y el MetLife Stadium, que acogerá ocho partidos del Mundial, incluida la final el 19 de julio.
“Es un escándalo. En las competiciones recientes, el transporte estaba incluido o se ofrecía a un precio bajo para los poseedores de entradas”, declaró indignado a la AFP Guillaume Auprêtre, portavoz de los Irrésistibles Français, principal grupo de aficionados de la selección francesa (con cerca de 2.500 socios). Francia disputará dos de sus tres partidos de la fase de grupos en Boston y Nueva Jersey.
Una “estafa”
La Federación de Aficionados de Inglaterra y Gales (FSA) también denunció una “estafa”. “Al principio nos dijeron que los precios se mantendrían, pero esta información (publicada por The Athletic) no es una sorpresa. Cada día trae su estafa en este Mundial”, reaccionó en X el órgano de la FSA encargado de los desplazamientos de aficionados, los Free Lions.
Inglaterra (grupo L) jugará también un partido en Boston y otro en Nueva Jersey. El senador demócrata Chuck Schumer, elegido por el estado de Nueva York, consideró que el organismo rector del fútbol mundial, “que se dispone a ganar cerca de 11.000 millones de dólares este verano con el Mundial”, debería “como mínimo asegurarse de que los residentes locales puedan ir al estadio sin que sean desplumados”.
100 millones de dólares
La gobernadora demócrata del estado de Nueva York, Kathy Hochul, también se indignó por el precio “terriblemente alto”, considerando que el evento debía ser “tan accesible y asequible como fuera posible”.
Su homóloga de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, también demócrata, advirtió por su parte que su estado no tiene intención de hacer que los contribuyentes paguen el coste del transporte de los aficionados.
Contactado por la AFP, el organismo gestor del transporte en Nueva Jersey no respondió a la información de The Athletic, asegurando que no se ha tomado aún una decisión definitiva.
Según este medio estadounidense, el coste de puesta en servicio de la red de transporte público durante los ocho partidos en el estadio ascenderá a 48 millones de dólares, debido sobre todo a las necesidades de seguridad.
El Departamento de Transporte de Estados Unidos (FTA), sin embargo, asignó en primavera 100 millones de dólares a las once ciudades sede del Mundial, según el tamaño del estadio y el número de partidos disputados, para mejorar su red y llevar a cabo obras de infraestructura.
La FIFA, que ya ha sido duramente criticada por los elevados precios de las entradas para los partidos, que pueden alcanzar varios miles de dólares en la plataforma oficial de reventa, mostró su sorpresa por la posición de las autoridades.
Acuerdo incumplido
La instancia recuerda en un comunicado que según el acuerdo con los organizadores locales “todos los titulares de entradas para partidos y personas acreditadas podrán acceder a transporte (transporte público o transporte adicional planificado) a costo para permitir el viaje a los estadios en los días de partido”.
La FIFA, que “trabajó durante años con las ciudades sede en planes de transporte y movilidad”, recordó que el evento “traerá millones de aficionados a Estados Unidos” y eso tendrá un gran “impacto económico” en las ciudades sede.
El organismo mostró su perplejidad porque “ningún otro evento importante realizado previamente en el estadio de Nueva Jersey, incluyendo otros deportes importantes, giras de conciertos globales, etc, donde se haya requerido a los organizadores pagar por el transporte de los aficionados”.

