Ante 22.000 espectadores y bajo una atmósfera eléctrica —retrasada ligeramente por el humo de las bengalas de la hinchada visitante—, Eta afrontó el reto con una mezcla de serenidad y autoridad. Tras la destitución de Baumgart, la técnica de 34 años, que ya ejercía como asistente en el club, asumió el cargo de forma interina con la confianza total de la directiva. Durante el encuentro, las cámaras no se despegaron de ella; se mostró tranquila y concentrada, sin dejar de dar instrucciones constantes y gestionar con estoicismo un inicio de partido sumamente complicado.
El estreno no pudo tener un comienzo más cruel. Apenas al minuto 11, Patrick Wimmer silenció el estadio con una genialidad al conectar un zurdazo con el exterior desde la frontal del área que dibujó una parábola inalcanzable para el guardameta Ronnow. A pesar del golpe temprano, el Unión Berlín de Eta mostró una identidad muy clara basada en un fútbol directo y transiciones veloces, evitando enredos innecesarios en la posesión y apostando por una verticalidad trepidante que buscaba herir al rival con rapidez.
La propuesta de la nueva entrenadora también otorgó una importancia capital al balón parado, explotando cada saque de esquina y lateral como una oportunidad de peligro real. Sin embargo, a pesar de las ocasiones claras de Ansah y Rothe en la primera mitad, el Wolfsburgo volvió a golpear en un momento psicológico devastador. A los 27 segundos de la reanudación, un disparo lejano y cruzado supuso el 0-2, dejando al conjunto berlinés ante la compleja tarea de levantar un marcador muy adverso.
El equipo no bajó los brazos y mantuvo el asedio hasta el final. La insistencia tuvo premio en el minuto 85, cuando Oliver Burke firmó el primer gol de la “era Eta” tras una carrera imparable y una definición precisa por bajo que reanimó las gradas. El empuje final fue total, pero el portero visitante evitó el empate con una intervención milagrosa con el pie en el último suspiro. El fútbol fue injusto con el despliegue del equipo local, que terminó perdiendo por falta de pegada frente a la efectividad del Wolfsburgo.
Con este resultado, el Unión Berlín se mantiene en la undécima posición de la tabla, conservando un margen de cinco puntos sobre el puesto de promoción de descenso que ocupa el Sankt Pauli. Marie-Louise Eta abandonó el césped negando con la cabeza, consciente de que el marcador no reflejó los méritos de sus jugadores, pero sabiendo que su nombre ya es, por derecho propio, parte de la historia grande del deporte rey.
Ficha técnica
1 - Unión Berlín: Ronnow; Doekhi, Querfelt, Leite; Trimmel (Haberer, minuto 88), Kemlein (Schafer, minuto 75), Rani Khedira (Burcu, minuto 88), Rothe (Kohn, minuto 68); Ansah (Skarke, minuto 68); Burle e Ilic.
2 - Wolfsburgo: Grabara; Vavro, Belocian, Koulierakis; Maehle, Eriksen (Arnold, minuto 86), Souza, Zehnter (Jenz, minuto 93); Amoura (Daghim, minuto 71), Wimmer (Gerhardt, minuto 71); Pejcinovic (Shiogai, minuto 93).
Goles: 0-1, minuto 11: Wimmer. 0-2, minuto 46: Pejcinovic. 1-2, minuto 85: Burke.
Árbitro: Florian Badstübner. Amonestó con tarjeta amarilla al visitante Belocian (minuto 59).
Incidencias: Partido correspondiente a la trigésima jornada de la Bundesliga, disputado en el estadio An der Alten Försterei de Berlín ante unos 22.000 espectadores.
Fuente: EFE
