
El 18 de abril de 2026 ya pertenece a la eternidad del fútbol europeo. Por primera vez, una mujer se sentó en el banco para dirigir un equipo masculino en una de las cinco grandes ligas. El escenario fue el An der Alten Försterei; la protagonista, Marie-Louise Eta, quien asumió el mando del Unión Berlín en un duelo ante el Wolfsburgo que, pese a la derrota final de 1-2, marcó un antes y un después en la competición germana.
Bayern Munich olvidó la eliminación de la Champions League y derrotó 3-2 al Wolfsburgo para aumentar la distancia sobre el segundo en la Bundesliga. El vigente campeón alemán aprovechó el empate del Leipzig y sacó siete puntos en la cima de clasificación.

