El París Saint-Germain está de vuelta en la gran final de la UEFA Champions League, y gran parte de ese éxito se debe a la solidez defensiva liderada por Willian Pacho. El internacional ecuatoriano, consolidado como una pieza clave en el esquema parisino, analizó el pase al duelo definitivo en Budapest tras dejar en el camino al Bayern Múnich en una serie no apta para cardíacos.
Al finalizar el encuentro en Alemania, Pacho conversó con Movistar+ y no ocultó su orgullo por alcanzar su segunda final consecutiva con el club francés: “Muy feliz, muy contento, significa mucho trabajo y mucho esfuerzo. Tenemos un gran equipo, una gran pasión y gran hambre de querer ganar”.
El central destacó que el éxito del PSG no es casualidad, sino el resultado de un compromiso colectivo inquebrantable. A pesar del ajustado triunfo por 5-4 en el partido de ida, Pacho confesó que se quedó con una espina clavada que logró sacarse en la vuelta: “Muy contento por el equipo, por el esfuerzo que hemos hecho. Esto demuestra lo grandes que somos, las grandes cosas que hacemos y con humildad y mucho trabajo hemos sacado esto adelante”.
Además, admitió que en el primer chico se quedó “con una sensación que podía haber hecho un poco más”, una autocrítica que transformó en motivación para el duelo en el Allianz Arena.
Aunque el empate les servía, el equipo de la capital francesa saltó al campo con una mentalidad ofensiva. Pacho fue tajante sobre la postura táctica de su equipo en territorio hostil: “No vinimos a empatar o marcar un resultado. Defensivamente estoy muy feliz con el grupo”.
El encuentro tuvo un inicio eléctrico, con el PSG golpeando apenas a los dos minutos y 20 segundos de juego, pero también exigió una resistencia férrea ante los embates bávaros. Para el ecuatoriano, esa versatilidad es la que define a los campeones: “Al principio tuvimos esa ocasión, fue muy clara, y luego sufrimos un poco. Eso marca la diferencia un poco al grupo, que cuando hay que sufrir lo hacemos y, cuando hay que atacar, atacamos”.
