Aficionados del club colombiano, que protestan por el mal momento del equipo, eliminado el domingo pasado de la liga local, lanzaron pirotecnia desde la tribuna norte, lo que originó una humareda que causó poca visibilidad en la cancha; arrojaron objetos, e intentaron ingresar al terreno de juego.
Por esa razón, el árbitro del partido, el venezolano Jesús Valenzuela, decidió detener el encuentro y los equipos retornaron a los vestuarios.
Hasta el momento, ni la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) ni los clubes se han manifestado sobre lo ocurrido.
