El Borussia Dortmund ya tenía el billete a la Champions en el bolsillo, pero su orgullo competitivo le obligaba a certificar el subcampeonato ante su gente. El partido comenzó con un frío inusual: apenas al minuto 2, Can Uzun sorprendió a la defensa local para adelantar al Eintracht Fráncfort.
Sin embargo, el Dortmund no se desesperó. Tras un asedio constante, el premio llegó en el ocaso de la primera mitad. Serhou Guirassy igualó la contienda en el 42’ y, apenas tres minutos después, en el tiempo de descuento (45+1’), Nico Schlotterbeck culminó la remontada con un cabezazo letal que mandó al equipo al descanso con ventaja.

La segunda mitad sirvió para que el Signal Iduna Park se rindiera ante una de sus joyas más brillantes. El joven italiano de 18 años, Samuele Inacio, desató la euforia en el minuto 72 con una volea espectacular que puso el 3-1.
Pese a la ventaja, el Eintracht no bajó los brazos y logró inquietar el cierre del encuentro. Jonathan Burkardt descontó en el 87’, obligando al Dortmund a resistir los embates finales para sellar una victoria que vale un subcampeonato. Con 70 puntos a falta de una jornada, el Borussia es inalcanzable para un RB Leipzig que, a ocho puntos de distancia, ya solo puede aspirar a conservar el tercer puesto.
La derrota profundiza la herida en un Eintracht que se hunde en la octava posición. El proyecto del técnico español Albert Riera, quien asumió el mando en febrero, atraviesa su momento más crítico: el equipo solo ha logrado una victoria en sus últimos siete compromisos.

Tras el encuentro, el entrenador español defendió su labor ante los micrófonos. “Son tres meses aquí y el tiempo lo es todo. Si tengo tiempo, puedo mejorar a este equipo porque sé cómo hacerlo”, declaró Riera a la televisión Sky Alemania.
El Bayern, con la mente en la Copa tras el adiós europeo
Mientras el Dortmund celebraba, el Bayern Munich —campeón matemático desde el 19 de abril— se prepara para visitar este sábado al Wolfsburgo (16º). Para los bávaros, la Bundesliga se ha convertido en un trámite agridulce tras su reciente eliminación en semifinales de la Champions League a manos del PSG.
El único gran aliciente que le resta al equipo de Múnich es la final de la Copa de Alemania, que disputará el próximo sábado 23 de mayo contra el Stuttgart en el Estadio Olímpico de Berlín. Para su rival de mañana, el Wolfsburgo, los puntos son cuestión de vida o muerte en su desesperada lucha por la permanencia.
Resumen del partido
Fuente: AFP
