Ralf Seuntjens, del cáncer y la quimio a máximo goleador de la segunda belga a los 37 años

Imagen sin descripción

Bruselas, 6 may (EFE).- El futbolista neerlandés Ralf Seuntjens, de 37 años, está a punto de cerrar la temporada como máximo goleador de la segunda división belga y lucha con el Lommel SK para subir a primera, sólo cuatro años después de ser diagnosticado de cáncer a los 33, edad a la que muchos deportistas se retiran.

"Mi hijo pequeño vino conmigo a la peluquería para raparme el pelo, para que pensara que era él quien había dejado calvo a papá, y no la quimio", comenta el delantero en una entrevista que publica este viernes el diario belga Het Laatste Nieuws.

Corría 2022 y el delantero, que militaba en el NAC Breda neerlandés, sentía que su recorrido en ese club tocaba su fin. Tenía ilusión por jugar fuera de su país, pero no creía que fuera ya a tener esa oportunidad. Y entonces llegó una oferta del FC Imabari, de la tercera división japonesa.

El futbolista estaba entusiasmado con su nueva vida en un club con un nivel "realmente alto" y escapadas en los días libres a conocer ciudades como Osaka, Tokio o Kioto. Entonces todo se torció. Seuntjens tenía molestias persistentes en un hombro y se sometió a una prueba médica.

"Chico, tienes cáncer", le dijeron los médicos japoneses.

Tenía cáncer linfático en una fase avanzada. Y rompió a llorar.

"Mi mujer y mis hijos estaban todavía en Países Bajos. Tenía que contarles la noticia. No quería que mi mujer la recibiera en el trabajo, así que esperé a que llegara a casa, hacia las tres de la tarde, hora de Japón. Las horas más largas de mi vida. Cuando finalmente se lo conté, los dos rompimos a llorar", recuerda.

Al día siguiente, Seuntjens regresó a su país y esa misma semana empezó con inmunoterapia y quimioterapia, mientras le explicaba a sus hijos con libros y dibujos que a veces algunas células buenas se vuelven malas y es necesario luchar contra ellas.

El 17 de enero de 2023, tras nueve meses de tratamiento, todas las células malas habían desaparecido efectivamente de su cuerpo. El paciente estaba en principio curado.

"Un alivio increíble. Hasta entonces, sinceramente, pensaba que mi carrera futbolística era un capítulo cerrado", recuerda en una charla con Het Laatste Nieuws el goleador, que entonces recibió una llamada del entrenador Maurice Steijn, del Sparta de Róterdam.

Seuntjens empezó a entrenarse varias veces por semana en el equipo de Róterdam para recuperar la forma física y regresar a Japón, donde volvió a saltar al campo en junio de ese mismo año.

"El momento más bonito llegó unos meses después. En un derbi importante marqué como suplente el gol de la victoria, con mi mujer y mis hijos en la grada. Lo que sentí entonces todavía no puedo describirlo del todo", rememora.

La enfermedad y la edad le han cambiado físicamente. Ya no puede correr tanto como antes. Pero también han alterado su forma de pensar, pasando de ser un planificador nato con instinto prudente a una persona que quiere disfrutar más la vida.

"Si ahora tengo tres días libres, organizamos enseguida una escapada o vamos a Efteling (un parque de atracciones en Países Bajos). Antes era un planificador enorme, un pensador. ¿No sería mejor ahorrar un poco? ¿No sería más inteligente descansar para el partido del fin de semana? Ahora quiero, si la agenda y las finanzas lo permiten, simplemente disfrutar con mi familia", relata.

Además, entrena al equipo de su hijo pequeño, algo que antes no habría hecho para descansar y recuperar en esos ratos.

Tras la aventura japonesa, Seuntjens recaló en 2024 en el De Graafschap de Países Bajos y a la temporada siguiente fichó por el Lommel belga, donde empezó de suplente y su rol principal debía pasar por ejercer como jugador veterano que acompaña a los futbolistas jóvenes.

"Pero todo ha salido muy distinto", dice el delantero, que suma 18 goles y 10 asistencias esta temporada.

"Me parece increíble poder vivir todavía esto", confiesa el delantero, cuyo equipo disputa el "play-off" de ascenso a primera.

Seuntjens quiere jugar al menos una temporada más y luego ir decidiendo año a año.

"Tampoco quiero hacer el ridículo y que la gente diga: ¿qué hace ese abuelo ahí corriendo?", comenta el futbolista.