Rosario Central remontó ante Independiente de Gabriel Ávalos y avanzó a cuartos

El lateral izquierdo paraguayo de Rosario Central, Agustín Sández, intenta jugar el esférico ante la marca del colombiano Santiago Arias.
El lateral izquierdo paraguayo de Rosario Central, Agustín Sández, intenta jugar el esférico ante la marca del colombiano Santiago Arias.

El “Canalla”, con la presencia de los compatriotas Agustín Sández y Enzo Giménez dio vuelta un partido durísimo en el Gigante de Arroyito. El paraguayo Gabriel Ávalos abrió la cuenta para el “Rojo”, pero la jerarquía del “Fideo” y los goles de Cantizano y Verón sellaron el 3-1 definitivo.

El fútbol argentino no da respiro. En una tarde rosarina que tuvo el clima de una verdadera final, Rosario Central sacó chapa de candidato y se metió entre los ocho mejores de la Liga Profesional. Aunque Independiente golpeó primero, el equipo de Arroyito apeló a su mística para dar vuelta el marcador y desatar la locura en un Gigante de Arroyito vibrante.

Ávalos: Oportunismo y “mensaje” para la Albirroja

El marcador se rompió a los 36 minutos tras una genialidad de Maximiliano Gutiérrez. El volante desbordó por derecha con un movimiento zigzagueante que dejó estupefacto a Agustín Sández y lanzó un centro quirúrgico al corazón del área. Allí, donde habitan los goleadores, apareció Gabriel Ávalos para conectar el balón y poner el 1-0 parcial.

El presente del artillero paraguayo es incuestionable, ya que firmó una temporada de ensueño tras alcanzar su novena conquista en apenas 16 presentaciones, sumando además cinco asistencias fundamentales. Con este rendimiento de efectividad pura, Ávalos le envía un mensaje directo a Gustavo Alfaro y pide pista para reclamar su lugar en la lista mundialista de la Albirroja.

La resurrección “Canalla” con el sello de “Fideo”

Cuando el primer tiempo se moría e Independiente saboreaba la ventaja mínima, apareció el distinto. En el segundo minuto de adición, Ángel Di María recordó por qué es un fuera de serie: encaró desde la banda derecha hacia el centro, se filtró entre la marca de Valenzuela y Marcone, y con un quiebre de cintura letal sacó un zurdazo colocado que se coló en el poste más lejano de Rodrigo Rey.

La magia del “Fideo” fue el combustible que necesitaba el local para el complemento. En la recta final del partido, Di María activó nuevamente la ofensiva para la incursión de Emanuel Coronel, quien ganó la línea de fondo y metió un centro rasante que hizo pasar de largo a toda la defensa del “Rojo”. El esférico le quedó a Giovanni Cantizano, quien ajustició al arquero con un potente derechazo al techo del arco.

Contraataque fulminante y boleto sellado

Lejos de conformarse con la ventaja mínima, el dueño de casa fue por más y liquidó el pleito en el cierre del encuentro. En un contragolpe letal que dejó tres atacantes contra un solo defensor, Cantizano encabezó la réplica desde campo propio, avanzó hasta el fondo y cedió el gol a Elías Verón, quien solo tuvo que empujarla en la boca del arco para el 3-1 definitivo.

Con este resultado, Rosario Central confirma su jerarquía y se instala con autoridad entre los ocho mejores del torneo, dejando en el camino a un Independiente que no pudo sostener la intensidad ante el empuje de un Gigante que terminó de fiesta.