El acuerdo fue anunciado este viernes de forma conjunta por CMG y la FIFA, que informaron además de una nueva alianza de derechos que incluye también los Mundiales masculinos de 2030 y los femeninos de 2027 y 2031.
Según los términos divulgados, el grupo estatal obtuvo los derechos exclusivos de retransmisión y sublicencia para China continental en televisión abierta, plataformas de pago, internet y dispositivos móviles.
Horas antes, medios chinos habían informado de que Grafström encabezaba una delegación de la FIFA desplazada a Pekín cuya "principal tarea" era mantener conversaciones con la Asociación China de Fútbol (CFA) y con CCTV sobre cooperación futbolística y los derechos televisivos del torneo.
Durante su estancia, el dirigente se reunió con el presidente de la CFA, Song Kai, y visitó el Estadio de los Trabajadores de Pekín.
Según el diario Pengpai y otros medios locales, el acuerdo para el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México habría quedado cerrado por unos 60 millones de dólares, una cifra no confirmada oficialmente y situada muy por debajo de las cantidades inicialmente planteadas durante las negociaciones.
Esos mismos medios habían informado de que la FIFA solicitó inicialmente entre 250 y 300 millones de dólares, una cifra posteriormente rebajada a entre 120 y 150 millones y todavía superior a los aproximadamente 60 millones finalmente acordados entre ambas partes.
El cierre del acuerdo pone fin a una situación inusual para la FIFA, ya que China e India, los dos países más poblados del mundo, seguían sin operador confirmado para el Mundial a menos de un mes del inicio del torneo, pese a representar conjuntamente el 22,6 % del alcance digital global de la edición de Catar 2022.
La región semiautónoma de Hong Kong ya había cerrado esta semana un acuerdo para la retransmisión del torneo a través de las plataformas Now TV y Viu TV.
El Mundial de 2026 se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio en Estados Unidos, Canadá y México, será el primero con 48 selecciones y un total de 104 partidos, y volverá a celebrarse sin la participación de China, en un torneo cuyos horarios han sido señalados por medios y analistas locales como uno de los factores que reducían su atractivo comercial en el país asiático.
