Seguidores ultras del Nantes, ya descendido a la ligue 2, mostraron su descontento con los dirigentes del club. Desplegaron varias pancartas ofensivas algunas y lanzaron bengalas. Además, algunos saltaron al césped y la árbitra Stephanie Frappard se vio obligada a interrumpir, inicialmente, el choque.
Las fuerzas de seguridad acudieron a esa tribuna para intentar mantener el orden pero los ultras les hicieron frente. Tiraron asientos contra los policías.
El entrenador del Nantes, Vahid Halihodzic, de 74 años, que había anunciado su retirada, quiso acudir al lugar donde sucedieron los hechos para calmar a los aficionados. No lo logró y se hundió después, en los vestuarios.
Tras la interrupción y ante la gravedad de los hechos, las autoridades consideraron que no se cumplían las condiciones necesarias para recuperar la normalidad y el partido fue suspendido definitivamente. EFesd/
