En el Emirates Stadium, ante el ya descendido Burnley, un solitario gol de cabeza del alemán Kai Havertz (36’) a la salida de un córner dio los tres puntos a los Gunners de Mikel Arteta, que en once días se juegan el título de Liga de Campeones ante el PSG.
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El líder londinense podría conquistar la liga inglesa desde el mismo martes si el Manchester City no gana en Bournemouth.
Si, por el contrario, los Citizens de Pep Guardiola suman los tres puntos ante el equipo de Andoni Iraola, el Arsenal deberá rematar la faena contra el Crystal Palace el domingo en la 38ª y última fecha, cuando el City reciba al Aston Villa al mismo tiempo.
El Arsenal marcó la diferencia a pelota parada (“set piece” en inglés), su especialidad: saque de esquina de Bukayo Saka y cabezazo de Kai Havertz (37’), titular en punta en detrimento de Viktor Gyökeres.
Los aficionados hicieron girar sus bufandas en el aire y cantaron “Set Piece again olé olé”, un estribillo muy conocido en el Emirates este curso.
No tuvieron mucho más que celebrar, ya que un poste rechazó un disparo de Leandro Trossard (15’), un centro-chut de Saka rozó el arco (31’) y el árbitro desestimó los dos penales reclamados por los Gunners en la segunda parte.
Arteta, que gritó y gesticuló con los brazos de rabia y alivio al pitido final, había alineado prácticamente a su once de gala.
