"Nosotros no tenemos expectativas, tenemos ilusión. Yo sé lo que siente este país, sé lo que son 16 largos años de espera, de frustraciones, de penas, de maldiciones, de mirar un Mundial por televisión, no le voy a pedir racionalidad a ningún paraguayo", dijo durante la rueda de prensa previa al partido amistoso que Paraguay disputará mañana ante Nicaragua.
"Al contrario, porque esa efervescencia no nos intimida, es la energía que nos empuja. Si nosotros sentimos que podemos jugar un buen Mundial es por lo que nos transmite la gente, no por las capacidades que nosotros podemos llegar a tener", agregó.
Alfaro asumió la conducción de la selección paraguaya a mediados de 2024, cuando el equipo afrontaba una crisis de resultados en las eliminatorias sudamericanas.
Bajo el mando del santafesino de 63 años, Paraguay enderezó el rumbo y se hizo con una de las seis plazas directas al torneo.
"Estamos preparados para luchar, estamos preparados para ofrecer el corazón, estamos preparados para dejar la piel, para honrar la memoria", afirmó luego con lágrimas en los ojos.
Por otro lado, el argentino apuntó que "cualquiera" de los integrantes de la zona D "puede quedar al margen" y no avanzar a la ronda de dieciseisavos, tras afirmar que el grupo es "parejo" y está "abierto".
"Va a ser peleado hasta al final", insistió.
Paraguay debutará en la Copa del Mundo ante Estados Unidos este 12 de junio, y una semana después se verá las caras con Turquía, ganadora de la repesca europea.
El día 25, cerrará la fase de grupos ante Australia.
La Albirroja logró clasificar en septiembre pasado de forma directa y en la sexta posición de las eliminatorias suramericanas, con 28 puntos, 10 menos que el líder de la clasificación, Argentina, último campeón mundial.
