“Cuando deje de jugar al fútbol, dejaré la selección”, expuso el futbolista, que tiene la intención “todavía de jugar”, mientras valora “varias ofertas”, tras terminar su contrato con el Girona, y apura las horas para empezar la competición más grande de selecciones.
“Estoy muy orgulloso de jugar mi cuarto Mundial. Messi, Modric y Ronaldo están en seis y yo en cuatro. Es algo de lo que estar súper orgulloso”, continuó Witsel, que nunca ha tenido un ego individual a lo largo de su carrera, sino que siempre “piensa colectivamente”, así que asume cualquier papel que le toque en el Mundial 2026: “Estoy aquí para cuando el entrenador me necesite. Estoy preparado y disponible”.
“El ambiente es mucho mejor que en Catar (hubo varios conflictos y polémicas entonces entre jugadores de la selección belga). Me recuerda a 2014. Tenemos una nueva generación mientras persiste la antigua. Desde que volví al grupo, sentí inmediatamente ese ambiente. Hay mucha intensidad en el entrenamiento”, afirmó el centrocampista.
En Brasil 2014, su equipo alcanzó los cuartos de final y fue eliminado por la Argentina de Lionel Messi por 1-0.
La selección belga también se ocupa de combatir el calor. “Pasamos 20 o 25 minutos en la sauna o en el jacuzzi, que tiene más o menos 40 grados. Es una manera de intentar adaptar tu cuerpo al calor. Pero el calor no me molesta”, apuntó.
