La paradoja de Livramento

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Redacción deportes, 14 jun (EFE).- Dailon Livramento apenas marca goles en sus clubes. En las últimas dos temporadas, sólo ha celebrado uno defendiendo las camisetas del Hellas Verona y del Casa Pia. Para el debut de Cabo Verde en un Mundial frente a España, tiene muchas papeletas para ser titular. Y ahí es cuando se crece, porque cuando juega con su selección, funciona.

Los datos de Livramento no son nada halagüeños para el combinado que dirige Bubista. En su carrera hacia el Mundial, apenas ha marcado un tanto en 59 partidos oficiales repartidos en 2.165 minutos entre la Serie A italiana y la Primerira Liga de Portugal. Lo recibió el Nápoles un 18 de agosto de 2024 en el que era su segundo encuentro con la camiseta del Hellas Verona.

Cuando eche a rodar el balón en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, Livramento acumulará exactamente 666 días sin marcar un gol con sus clubes. Es una maldición de la que no puede despegarse y que no hace mucho tiempo era inexistente.

Y es que, antes de firmar por el Hellas Verona, terminó una temporada excelsa en el MVV Maastricht neerlandés de Segunda División. Allí se hizo un nombre después de celebrar 16 goles y una asistencia con los que consiguió escalar hacia la Serie A italiana.

Con esos números, habría sido normal que su seleccionador no hubiese contado con Livramento para las convocatorias de Cabo Verde. Y mucho menos para entrar dentro de la plantilla final con la que iniciará el Mundial este lunes. Pero con el combinado africano, se transforma.

Livramento es un jugador fuerte, con una gran zancada, rápido y potente. Para el cuerpo técnico de Cabo Verde la velocidad del jugador del Casa Pia es una ventaja. El estilo de juego del equipo de Bubista es perfecto para él. Juega con un bloque medio bajo, líneas juntas, ayudas defensivas en banda, búsqueda rápida de los extremos y delanteros y salidas a la contra vertiginosas.

Y en ese esquema, Livramento funciona, porque en el mismo periodo en el que sumará en breve 666 días sin marcar con sus clubes, ha marcado cinco dianas con Cabo Verde. Las han sufrido Chile, Eswatini y Angola (doblete). Pero su tanto más importante se lo marcó a Camerún, el rival más imponente de Cabo Verde en la fase de clasificación y al que derrotó con un solitario tanto del atacante nacido en los Países Bajos.

Ese gol resultó decisivo para que Cabo Verde terminara por delante de Camerún en su grupo y sellara una clasificación histórica para su primer Mundial. Livramento, que apenas encuentra el acierto en sus clubes, se convirtió entonces en uno de los nombres propios del sueño caboverdiano.

Ahora, frente a España, volverá a asumir una responsabilidad que los números parecen desaconsejar. Su estadística con el Hellas Verona y el Casa Pia invita al escepticismo, pero su trayectoria reciente con la selección cuenta una historia muy diferente. Bubista lo sabe y por eso mantiene su confianza en un futbolista que encaja a la perfección en el plan de juego de Cabo Verde.

Porque hay delanteros que viven del gol y otros que parecen reservarlo para momentos concretos. Livramento pertenece a esa extraña categoría. Acumula 666 días sin marcar con sus clubes, pero llega al Mundial respaldado por cinco tantos con su selección y por el recuerdo imborrable del que tumbó a Camerún. En Atlanta, donde Cabo Verde escribirá la primera página de su historia mundialista, volverá a desafiar a la lógica. Es, al fin y al cabo, la paradoja de Livramento.