Miami Beach une Mundial y arte para advertir que el futuro del océano está en juego

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Miami (EE.UU.), 16 jun (EFE).- Arte, fútbol y conservación; bajo estos conceptos, una instalación artística con dos enormes porterías en la playa de Miami Beach simulará con motivo del Mundial un terreno de juego para alertar a los miles de visitantes sobre las crisis de los océanos, aprovechando el poder del deporte como lenguaje universal.

Inaugurada este martes de forma oficial, la obra interactiva se mantendrá hasta el 28 de junio y permitirá que los visitantes jueguen al fútbol en una cancha cuyas inmensas porterías duplican el tamaño de las originales y sus redes fueron tejidas en Buenos Aires.

"El fútbol es el deporte más grande del mundo y el océano es el ecosistema más grande del mundo. Usamos el poder del deporte y ese lenguaje universal que es el fútbol para ponerlo al servicio de proteger el océano", dijo a EFE la curadora de la instalación, Ximena Caminos.

Caminos es también la fundadora de Reefline, una iniciativa de conservación que comenzó a ser instalada el año pasado y aspira a crear un arrecife artificial de coral de once kilómetros a lo largo de la costa de Miami Beach, para que especies marinas casi desaparecidas vuelvan a estas aguas.

Además de permitir jugar al fútbol a sus visitantes, la obra 'Big Goals' también cuenta en sus alrededores con varias organizaciones que informarán sobre el cuidado del medio ambiente y los océanos.

Miami es una de las once sedes mundialistas en Estados Unidos y albergará siete partidos del torneo de selecciones; una enorme afluencia de aficionados que tendrá como punto de parada obligado la aledaña Miami Beach, donde la obra buscará impactar con su mensaje de alerta.

Bajo el lema 'El futuro del océano está en juego', inscrito en una valla que delimita la instalación, Caminos afirmó que esta obra funciona como "una carta de amor al mar".

"Tenemos que realmente ser responsables y tomar acción; decir qué rol es el que vamos a jugar en este planeta", sentenció.

Las dos porterías no son la única obra a gran escala que Miami Beach ha presentado durante el Mundial, sino que la ciudad también cuenta con 48 balones de fútbol gigantes repartidos por sus parques y espacios públicos para homenajear a cada una de las selecciones participantes.

Además, las camisetas de todos los aficionados que han viajado a Miami para disfrutar de los partidos llenan la ciudad de colores.

Las camisetas amarillas de las selecciones colombianas, ecuatorianas o brasileñas son algunas de las más observadas en las calles, aunque también destaca el color albiceleste de Argentina o Uruguay, entre otros.

"Ha sido una emoción inmensa ver a tantas personas disfrutando del arte, la cultura, los bailes, la música, la comida, y obviamente el Mundial", dijo a EFE la presidenta del comité anfitrión de Miami para el torneo, Alina T. Hudak, impulsora de 'Big Goals'.