Boleto con escala en Miami y mucha fe en Chong para ver a Curazao tratar de hacer historia

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Filadelfia (EE.UU.), 25 jun (EFE).- Los seguidores de Curazao, un grupo no especialmente numeroso pero tremendamente fiel, han peregrinado hasta Filadelfia para presenciar el intento de su selección de hacer historia este jueves en el Mundial ante Costa de Marfil en partido de la tercera y definitiva jornada del Grupo E.

Tras un meritorio e inesperado empate ante Ecuador en la segunda jornada que hizo olvidar la dura derrota (7-1) contra Alemania, los 'Tiburones azules' dependen hoy de sí mismos para pasar a dieciseisavos de final. Si logran una victoria, la primera de su historia en una Copa del Mundo, estarán en la siguiente ronda.

Eric Frai y su amigo han emprendido un viaje de unas ocho horas volando desde Willemstad, capital de Curazao, hasta Filadelfia con una escala en Miami.

"Vale totalmente la pena para estar aquí hoy", cuentan en el exterior del Lincoln Financial Field a EFE en un perfecto español, idioma al que está muy expuesto el país caribeño por su cercanía al litoral venezolano.

El de este jueves es el primer partido de este Mundial al que ambos van a asistir y creen que es "totalmente posible" lograr el hito histórico contra "Los elefantes".

"Ganaremos por 1-0 o 2-1", pronostica Frai, que considera que Tahith Chong, el medio ofensivo del Sheffield United que se crió en la cantera del Manchester United, puede ser, junto al lateral Livano Comenencia del Zurich suizo, el principal artífice de la victoria.

"¡Tahith Chong!", grita al unísono la familia Betrian, que también ha volado desde Willemstad y tiene depositadas sus esperanzas principalmente en uno de los futbolistas curazoleños que más ha llamado la atención junto al guardameta Eloy Room, fundamental en el empate a cero logrado ante los ecuatorianos el pasado sábado en Kansas City.

La familia Mateer se cuenta a su vez entre un grupo no desdeñable de aficionados estadounidenses que han decidido apoyar hoy a la nación isleña.

Ellos proceden de la cercana localidad de Allentown, en Pensilvania, y cuentan que un conocido les consiguió entradas para el partido de hoy, pero les puso una condición; tenían que apoyar a una de las consideradas 'cenicientas' del torneo, la debutante Curazao.

"Un país pequeño jugando con energía y orgullo; es de las cosas que solo se ven en un Mundial", explica el padre, George, que optó por comprar las equipaciones de los 'Tiburones azules' para que los cuatro miembros del clan, que se declara seguidores de los hermanos Juninho y Leandro Bacuna, las luzcan hoy en el estadio.