La roja y la blanca, sombreros y abanicos, la grada derrocha ingenio en el Mundial

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Madrid, 14 jul (EFE).- En el Mundial 2026 los protagonistas no están solo en el terreno de juego: la grada y las plazas desde España a Nueva York trasladan imágenes de espectadores que han derrochado ingenio con sus estilismos para animar a la selección española, que sin duda se repetirán este martes durante el partido de semifinales contra Francia.

Elementos que fomentan la diversión, banderas, bufandas y gorras que se estrujan, retuercen, estiran e incluso se muerden en los momentos de mayor tensión son los que ayudan a los aficionados a sobrellevar los 90 minutos de partido, el kit básico del buen aficionado al que tampoco le falta la pintura en el rostro con los colores de la bandera española.

De la Plaza de Colón en Madrid, a la de Toros de Toledo, del Rockefeller Center de Nueva York a la Plaza del Pilar de Zaragoza, la afición española luce sombreros para protegerse del sol con la bandera patria, llamativas pelucas con los mismos tonos, además de las populares camisetas de la selección con el nombre de sus jugadores favoritos e incluso con el de jugadoras como Alexia Putellas.

Por sorpresa y contra todo pronóstico, la camiseta blanca de la segunda equipación de la selección española con un toque retro y los colores de España suavizados en cuello y puños está triunfando entre los aficionados hasta desbordar las previsiones en todos los puntos de ventas.

Según los expertos su tono neutro admite usos más allá de los deportivos y por eso ha ganado por goleada en el Mundial. Penélope Cruz la lució cuando acudió a animar al equipo en el partido de cuartos contra Bélgica.

Sin embargo, la intérprete optó por la roja en el partido contra Austria, como su marido Javier Bardem, mientras Rosalía lucía una camiseta 'vintage' blanca.

Gorros de arlequín, banderas, penachos que imitan el fuego y equivalen a los colores de España y muchos, muchos abanicos son también el complemento indispensable para seguir los encuentros, eso sin olvidar, que no falta quien anima vestido de torero o aquellos que en Dallas incorporaron a un sombrero tejano la bandera española.

Animar al equipo, luciendo todo tipo de aderezos es parte de la diversión del campo, incluso en un Mundial en el que el calor sofocante no ha impedido que los aficionados lucir un gorro de lana multicolor en los cuartos de final entre Francia y Marruecos, que solo dejaba al descubierto ojos y boca de su propietario.

Un pesado penacho de plumas con la bandera colombiana ha sido el complemento con el que un espectador ha animado a la selección que perdió contra Francia. Un aficionado francés se cubrió la cabeza con la máscara de un gallo, el emblema nacional, símbolo de coraje y valentía del que no se desprendió durante todo el partido.

Un ejercicio de equilibro y terror es el que demostró un aficionado mexicano que lució un dramático disfraz con máscara de calaveras y un gigantesco penacho de plumas, que ni a Carmen Miranda le hubiera resultado fácil sostener.

Pero el público no es el único que derrocha ingenio, el delantero de la selección noruega Erling Haaland ha lucido en el terreno de juego un casco vikingo con el desató los aplausos y la algarabía de sus seguidores aunque, como escribió en sus redes sociales, lo que quería era llevarse a casa un sombrero de cowboy y así ha sido.

Rostros con la careta de Cristiano Ronaldo, Messi, Luis Díaz o James Rodríguez o espectadores con nemes egipcios son ingredientes con los que han querido divertirse y pasar a la posteridad muchos de los aficionados que han animado a su selección con todos los elementos a su alcance.