Infantino, bajo mucha presión por su fallida iniciativa de vender participaciones de la Copa del Mundo a entes privados, se ha reunido este miércoles en Marruecos para tratar de solucionar la crisis y, según "The Times", su intención es ofrecer la final del Mundial de 2030, que organizan de forma conjunta España, Marruecos y Portugal -además de tres partidos en Sudamérica-, a los marroquíes.
Marruecos, gran aliado de Infantino desde que subió al poder hace diez años, pretende albergar la final en el estadio Hassan II, en Casablanca, mientras que España espera que el campo elegido sea el Santiago Bernabéu, en Madrid.
Además de que ya son varias las asociaciones que han retirado su apoyo a Infantino, como la inglesa, la galesa y la serbia, exjugadores muy notables como el portugués Luis Figo han pedido este miércoles su dimisión.
El exinternacional luso escribió una columna en el tabloide británico "Daily Mail" en la que criticó con dureza a Infantino, en el disparadero en los últimos días por su controvertida decisión de vender participaciones de la Copa del Mundo a entes privados. Iniciativa de la que tuvo que detractarse ante el clamor popular y por la que ahora su puesto está en peligro.
"Podría escribir 10.000 palabras de los problemas en la FIFA, pero la solución se resume en cuatro. Infantino tiene que irse", escribió Figo.
"Lo que he visto en los últimos días es el comportamiento más bajo, deshonesto, cobarde e interesado que he visto. Y he estado muchos años en el fútbol. El hombre que haya hecho esto, forzar tales cambios para enriquecerse a sí mismo y a sus amigos, es algo del pasado y no debería formar parte del futuro de este deporte".
Según "The Times", Infantino está "desesperado" para conseguir cualquier apoyo que le permita seguir en el cargo cuatro años más a partir de 2027.
