Tras la muerte de Maradona, el 25 de noviembre de 2020, la Justicia conformó en 2021 una Junta Médica Interdisciplinaria integrada por peritos oficiales -entre médicos legistas, un cardiólogo, dos psiquiatras, un toxicólogo, un nefrólogo y un hepatólogo- así como peritos de la defensa y de la querella.
Cassinelli, quien también participó de la autopsia que se le practicó al cuerpo inmediatamente después del fallecimiento, será el primero de los peritos de la Junta en declarar en el juicio, inaugurando así una nueva etapa del proceso.
El médico legista declaró en mayo de este año sobre su participación en la autopsia, y volverá a testificar este martes, esta vez acerca del informe elaborado en 2021 que concluyó que el accionar de los profesionales de la salud que cuidaron del astro en sus últimos días fue “inadecuado, deficiente y temerario”.
Según se advirtió en el documento de 70 páginas al que accedió EFE, "fueron ignorados los signos de riesgo de vida que presentaba el paciente".
"Considerando el cuadro clínico, clínico-psiquiátrico y el mal estado general debió haber continuado su rehabilitación y tratamiento interdisciplinario en una institución adecuada", expresó la Junta.
El astro del fútbol falleció mientras cursaba un tratamiento domiciliario en una casa a las afueras de Buenos Aires.
Según el informe, Maradona habría sufrido allí una agonía "de hasta doce horas" previo a su muerte.
Son juzgados en este proceso el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicoanalista Carlos Díaz, la doctora y coordinadora de la empresa Swiss Medical, Nancy Forlini, el médico Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón, todos por el delito de homicidio simple con dolo eventual.
