Sin alardes y con la resaca de su reciente victoria liguera, los Blues tuvieron que arremangarse para doblegar al conjunto dirigido por Jack Wilshere. Ante la ausencia de competiciones europeas este curso, el técnico tolosarra sabe que las copas domésticas son un territorio sagrado. Por ello, en apenas su segundo encuentro oficial en el banquillo londinense, apostó por alinear de inicio a pesados pesos pesados como Cole Palmer, Morgan Rogers y Reece James.
Pese al talento sobre el verde, el engranaje ofensivo tardó en carburar. Tras una primera mitad espesa donde la ocasión más clara fue un latigazo de Palmer directo al larguero, la llave del encuentro no se rompió hasta la reanudación. Fue en el complemento cuando Malo Gusto dibujó un centro medido al corazón del área para que Danny Welbeck, con un testarazo inapelable, estrenara su casillero goleador oficial con la elástica blue.
Con el marcador a favor, el Luton rozó la sorpresa y mantuvo la tensión en el estadio hasta la recta final. Tuvo que aparecer la magia del joven brasileño Estevao en el minuto 80 para disipar fantasmas: una gran acción individual suya culminó con un disparo que el defensa Hakeen Odoffin terminó introduciendo en su propia portería en propia puerta.
El definitivo 2-0 sella el pase de ronda para un Chelsea que ya mira al horizonte del fin de semana para afianzar sensaciones en la Premier League, antes de medirse al Leeds United —verdugo del Nottingham Forest— en la eliminatoria copera prevista para mediados de septiembre.
