“Debo una disculpa a mis compañeros de Selección por haber abandonado la concentración. Pido disculpas a los portugueses que estuvieron allí apoyándonos intensamente, pido disculpas a los aficionados”, expresó el capitán luso.
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Pese al revuelo y la sanción que él mismo pide que se le aplique, CR7 dejó claro que su historia con la Seleçao no ha terminado: “Si estoy bien físicamente, jugando en mi club, con goles, eso espero, después de cumplir la sanción que se me aplique, estaré disponible, como siempre lo he estado hasta hoy, para competir y ganar con nuestra Selección”.
La chispa del conflicto: promesas rotas y tensión con Jorge Jesus
El origen de la tormenta se remonta a la gestión del combinado luso en esta ventana internacional. Tras quedarse en el banquillo y sin un solo minuto ante Noruega —pese a haber calentado en la banda durante más de media hora—, la tensión escaló hasta que, previo al choque con Dinamarca, el técnico Jorge Jesus anunció que el delantero no sería titular, lo que precipitó la salida del jugador del cuartel general portugués.
En su escrito, el delantero del Al-Nassr destapó los entresijos de su relación con el banquillo y acusó al seleccionador de incumplir su palabra hasta en dos ocasiones. Según detalló, Jesus le había propuesto inicialmente un plan para dosificar cargas que consistía en ser titular en el primer y último partido en casa, eximiéndole de viajar a los encuentros como visitante en Noruega y Dinamarca. Una propuesta que el propio Ronaldo rechazó por considerar que enviaba un mal ejemplo como capitán.
La ruptura definitiva llegó antes del partido frente a los noruegos. Ronaldo relata que el técnico le consultó de forma inesperada si aceptaba jugar 30 minutos. Él accedió y calentó desde el descanso, pero la orden de ingresar jamás llegó.
“El seleccionador no cumplió su palabra conmigo” sentenció el histórico máximo goleador y jugador con más internacionalidades de Portugal, añadiendo que tras acordar una disculpa pública de Jesus en rueda de prensa previa al duelo con Dinamarca, las palabras del técnico fueron totalmente distintas a lo pactado.
Autocrítica y petición de sanción “sin atenuantes”
Lejos de victimizarse, el exjugador del Real Madrid defendió su trayectoria de casi 25 años y reconoció que su condición jerárquica incrementa la gravedad de su accionar, exigiendo mano dura a la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF).
“Nunca, en ningún momento, me he entrometido en ninguna decisión técnica o táctica de ningún entrenador... Respeto la decisión y, cuando no cumplen su palabra, siento que mi lugar no está allí”, justificó.
“La consecuencia de este acto mío debe ser evaluada y sancionada por la Federación Portuguesa de Fútbol. Entiendo que la sanción no debe tener atenuantes. No soy un jugador cualquiera, soy el capitán del equipo y eso constituye un agravante. Ya he pedido disculpas, pero sé que las actitudes tienen que tener consecuencias”, continuó diciendo.
Mientras tanto, en el plano deportivo, Portugal marcha con paso firme: ganó sus cuatro partidos de la Nations League, sellando la clasificación a los cuartos de final con dos jornadas de antelación tras el 2-1 sobre Noruega. Tras el encuentro, el propio Jorge Jesus intentó calmar las aguas abriendo una ventana al futuro: “Si Cristiano quiere, volverá”.
La Seleçao afrontará su próximo compromiso oficial el 14 de noviembre recibiendo a Dinamarca en territorio portugués, en medio de la incógnita sobre cómo se resolverá el castigo al histórico referente y cuándo se producirá su esperado reencuentro con el combinado nacional.
Fuente: AFP
