De arranque quedó la sensación que el partido se desarrollaba en la altura de Ecuador y no en Asunción. Es que Independiente del Valle tuvo una dinámica superior, que le permitió dominar el juego, por lo que a Libertad se le presentaba como primera misión, mantener el arco en cero.
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Si bien el primer tiempo se cerró con el 68 por ciento de posesión del balón para los visitantes, en cierto tramo el margen fue aún mayor. Circulación de balón, ataques frecuentes, todo estaba bajo control del IDV, por lo que el gol del paraguayo Carlos González fue producto de lo que pasaba en el campo, nada de casualidad.
Tiro de esquina de Loor, cabezazo, pique y al techo del arco. El Cocoliso aplicaba un golpe al Guma que empató casi de inmediato. La cobertura de Viera fue deficiente.
Igualdad con suspenso. El pase quirúrgico del Pachi Carrizo fue conectado por Lorenzo Melgarejo. Testazo del cordillerano y adentro. Conversión anulada en principio por supuesta posición adelantada. El trazado de las líneas determinó que Loor quedó colgado.
Desahogo de la afición repollera, que hizo el aguante y sufrió más de la cuenta.
La pausa de hidratación pintaba el panorama de lo que venía pasando en Tuyucuá. “Nos está armando quilombo el 6”, expresó Sergio Aquino a los jugadores, en referencia a Alcívar. El problema no pasaba por un solo jugador, era mucho más complejo. Era cuestión de aguantar, avanzar y ajustar los pases para evitar que el receptor quede en posición adelantada, como se dio varias veces.
“Patito” estuvo en la banca liberteña debido a que el entrenador principal, Juan Eduardo Samudio, no cuenta con licencia de la Conmebol.
Apenas iniciada la complementaria, Carabajal le quitó pintura al travesaño con un frentazo y minutos después, Cocoliso González volvió a marcar, al definir de nuevo con la cabeza un servicio de Rodríguez. Esta vez el que quedó pagando en la marca fue Giménez.
Luego de un tiro de esquina, el guaireño González configuró estableció el triplete. Un tanto que llegó de nuevo por la vía aérea.
Una daga para el más ganador del balompié nacional del siglo XXI que maquilló el marcador con el tanto de penal de Lorenzo Melgarejo tras la infracción en el área de Pata contra Iván Ramírez. El empate estuvo cerca, con un disparo de “Melga” que dio en el horizontal, en tiempo adicional.
El fútbol paraguayo se caracteriza por el juego aéreo, con la antigua fórmula del “centro, cabeza y gol”. Sin embargo, Libertad sufrió por arriba.

