“Yo miro al futuro y para mí lo importante en este tipo de eventos futbolísticos, como el Mundial femenino o masculino, es unir a las personas y a los países de todo el mundo”, afirmó Infantino tras mantener una reunión con el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en el Palacio de Planalto.
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El titular de la FIFA restó peso a las críticas destacando el éxito comercial de la competición. Informó que la demanda de entradas para la cita en Estados Unidos, México y Canadá ha superado los 500 millones de solicitudes, una cifra que calificó como “sin precedentes”.
El contraste con Joseph Blatter y las tensiones políticas
Al ser consultado sobre un reciente mensaje del expresidente de la FIFA, Joseph Blatter, quien aconsejó a los hinchas “mantenerse alejados de Estados Unidos”, Infantino fue tajante en su postura integradora: “La gente quiere ir y va a ir y celebrar juntos. Siempre, siempre celebramos juntos el fútbol”.
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A pesar de la crispación social generada por las violentas redadas contra migrantes de la Administración Trump, Infantino —quien ha mantenido múltiples encuentros con el mandatario estadounidense e incluso le otorgó un reconocimiento por “su contribución a la paz mundial”— insistió en la misión diplomática del deporte, subrayando la necesidad de “unir a la gente, especialmente en nuestro mundo actual”.
Voces a favor del boicot y el gigantismo del torneo
No obstante, el malestar persiste en Europa. Al llamado de Blatter se sumó Oke Göttlich, directivo de la federación alemana y presidente del club FC St. Pauli, quien instó a considerar un boicot oficial ante las amenazas de Trump hacia la Unión Europea y sus pretensiones expansionistas sobre Groenlandia.
La Copa del Mundo de 2026, que se llevará a cabo entre junio y julio, marcará un hito histórico al ser la edición más grande jamás realizada. Contará con 48 selecciones y un total de 104 partidos distribuidos en 16 ciudades anfitrionas. Sin embargo, el regreso del certamen a suelo estadounidense (por primera vez desde 1994) se produce en un clima de alta sensibilidad política y social.
Fuente: EFE
