Durante la primera mitad, Bolivia fue dueña absoluta de la posesión con un abrumador 68%, pero esa superioridad estadística no se tradujo en profundidad. Surinam, agazapada y letal al contragolpe, generó las opciones más nítidas mediante la velocidad de Gyrano Kerk, quien asistió en dos ocasiones a un Joel Piroe que no logró capitalizar.
Por el bando boliviano, Enzo Monteiro desperdició la oportunidad más clara al minuto 32 tras una brillante habilitación de Robson Matheus. Sin embargo, la figura clave antes del descanso fue el guardameta Guillermo Viscarra, cuya atajada providencial a Myenty Abena evitó que los sudamericanos se fueran al vestuario en desventaja.
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El guion dio un giro dramático al inicio del complemento. Tras una serie de rebotes fortuitos en el área boliviana, Liam Van Gelderen pescó el balón y definió de derecha para marcar el sorpresivo 0-1 en favor de Surinam, que acallaba el estadio que contaba con un gran marco de hinchas de la “verde”. Lejos de entrar en pánico, los dirigidos por Óscar Villegas mantuvieron la calma mientras el despliegue físico de los caribeños comenzaba a flaquear.
El punto de quiebre llegó al minuto 72: Moisés Paniagua sacó un remate ajustado al poste para firmar el empate y cambiar la inercia del juego. Con el envión anímico a favor, Bolivia acorraló a su rival hasta que una falta de Abena en el área permitió que Miguel Terceros, al 79, sellara la remontada con un zurdazo inapelable desde el punto penal.
Pese a los 10 minutos de tiempo añadido y un final cortado por las faltas y el juego defensivo, Bolivia cerró filas con solvencia ante un Surinam agotado. Ahora, la mirada está puesta en la gran final del próximo martes, nuevamente en Monterrey, donde se enfrentará a la selección de Irak.
El ganador de este duelo decisivo obtendrá el boleto definitivo al Mundial 2026 para integrar el Grupo I, una zona de altísima exigencia, donde ya esperan Francia, Senegal y Noruega. Para Bolivia, el partido del martes representa la oportunidad de regresar a la máxima cita futbolística por primera vez desde Estados Unidos 1994.

