Neymar celebró su partido 200 con el Santos FC jugando ante el Mineiro. Enfrente tenía nada más y nada menos que a Ronaldinho. Sin embargo, el 10 pasó prácticamente desapercibido por el buen fútbol del joven astro que se robó el espectáculo.
En el minuto 10 del primer tiempo, Neymar recibió la pelota cerca del mediocampo, con un “taquito”, esquivó al primer rival, para posteriormente sacarse a dos jugadores de encima.
Siguió corriendo hasta el borde del área grande con el balón controlado, eludió a un rival más para luego rematar al arco y poner el 2-0 transitorio a favor de su equipo. El Vila Belmiro explotó en euforia.
Como si hubiese sido poco, en la complementaria, ya en tiempo de adición, Neymar maravilló una vez más a los fanáticos.
Apretado por dos marcadores sobre la línea lateral, decidió zafar la marca con un sombrero. La estrella santista, enganchó el balón con los dos tacos y lo levantó sobre los dos rivales para seguir con la pelota dominada hasta el área grande donde recibió una dura entrada.
Pese al golpe que acababa de recibir, Neymar era ovacionado de pie por la genialidad que había realizado.
