Olimpia se encuentra a un solo paso de coronar una primera mitad de año perfecta. Luego de consagrarse en el plano local, el Decano busca sellar su clasificación a los octavos de final de la Copa Sudamericana en la última jornada del Grupo G. En la previa de este trascendental partido, el entrenador Pablo “Vitamina” Sánchez hizo un profundo balance sobre cómo se administró la exigencia anímica de un plantel que compite siempre al máximo nivel.
Al ser consultado sobre el trabajo psicológico para mantener el rendimiento y la intensidad en los momentos de mayor presión, el estratega argentino señaló que la propia mística de la institución es el principal motor del futbolista: “Yo creo que el propio hecho de vestir una camiseta como la de Olimpia y de jugar un torneo tan importante como la Sudamericana... eso ya te mantiene los niveles emocionales muy altos y hace que el jugador, que ya de por sí es competitivo, quiera dar lo mejor. Entonces ahí no nos ha costado, no nos ha costado mucho; con lo cual, sí hablamos, sí nos proponemos antes de empezar el campeonato objetivos, claramente este era uno de los objetivos principales y estamos muy cerca”.
Posteriormente, el director técnico franjeado desglosó la impresionante estadística de la concentración franjeada, revelando el enorme sacrificio logístico y mental que demandó el calendario en apenas cuatro meses de competencia: “Entonces, después de todo el esfuerzo que hemos hecho, tanto físico como psicológico, producto de la cantidad de partidos, muchísimas concentraciones... Hoy nos parecía raro: hoy es la última concentración y sería la concentración, si sumamos por ejemplo los dos partidos amistosos con Colo-Colo y con Boca previo al inicio del torneo o de las dos competencias, estamos hablando de que hoy es la concentración número 31 que hacemos en estos cinco meses —que en realidad fueron cuatro meses, porque la competencia empezó a fines de enero y está terminando antes de que empiece junio—“.
A pesar del evidente desgaste, Sánchez valoró la conformación y el tamaño del plantel, destacando que la rotación y la toma de decisiones a tiempo permitieron que el equipo llegue entero al tramo definitivo de la temporada: “Entonces, es mucho el desgaste, pero llegan bien; llegan bien porque nos preparamos bien, nos preparamos con tiempo. Teníamos un plantel numeroso donde por suerte tuvieron la posibilidad de jugar todos, entonces eso también fue dosificando el esfuerzo. Algunos se esforzaron más que otros, de acuerdo a los minutos y a los metros recorridos, pero al final se pudo en algún momento empezar a tomar decisiones que hicieron que lleguemos muy bien a este, a este final de semestre”.
En la misma línea de análisis sobre el extenuante día a día de los futbolistas, el DT ponderó el rol de los aficionados como un combustible indispensable y sorprendió al destacar el comportamiento del entorno virtual en este proceso: “Casi 31 partidos importantes, contando los amistosos que hicimos afuera por la envergadura de los rivales; muchísimas concentraciones, muy pocos días libres, porque se entrenaba inmediatamente al otro día para enfrentar el partido seguramente entre semana, y así sucesivamente. Y en todo ese proceso de desgaste del futbolista, hubo una parte que fue fundamental, que es el apoyo de la gente: el apoyo en la calle, el apoyo en las redes... Porque fue un apoyo positivo”.
Sánchez profundizó sobre el impacto del público, advirtiendo sobre los peligros habituales de las plataformas digitales, pero reconociendo que en Para Uno se vivió una realidad completamente distinta y favorable: “Las redes son muy peligrosas; a veces se transforman en algo, en algo que puede dañar, que puede ser tóxico, pero en este caso casi siempre fue positivo. Y ni hablar el apoyo partido tras partido. Y por el propio peso que va a tener el partido de mañana, sabemos que la cancha va a estar espectacular a nuestro favor”.
Finalmente, el timonel del conjunto paraguayo cerró su intervención apelando a la inteligencia táctica de sus dirigidos para capitalizar la localía y dejó un mensaje lleno de gratitud y optimismo de cara al segundo semestre: “Tenemos que ser inteligentes, aprovechar esto de depender de nosotros mismos y de aprovechar el apoyo de la gente que va a estar ahí empujando en cada instante. Así que agradecerles, y feliz de ser parte de este grupo que pudo darle la alegría del torneo y ojalá que le podamos dar la alegría del pasaje a octavos, para encaminarnos a enfrentar un segundo semestre con todas las pilas y toda la energía”.
