Olimpia lo volvió a hacer. Con la mística que lo caracteriza, el Decano firmó una remontada inolvidable ante Audax Italiano, abrochando el boleto directo a los octavos de final de la Copa Sudamericana. El Defensores del Chaco fue una fiesta, y no era para menos: el segundo de los dos grandes objetivos de la temporada estaba en el bolsillo.
Tras la euforia del vestuario, el director técnico franjeado, Pablo “Vitamina” Sánchez, analizó el desahogo y el valor de haber cumplido con la enorme exigencia que demanda la historia del club. “Queríamos lograr culminar el semestre pudiendo cumplir los objetivos que nos habíamos planteado —sabiendo sí que eran difíciles—, pero uno generalmente en este tipo de situaciones, sobre todo en un club como Olimpia, tiene que ponerse objetivos importantes y los más difíciles; y pudimos lograrlo”.
Felicidad pura y la mirada en el próximo mercado
Para “Vitamina”, el éxito trasciende lo táctico; se refleja en la emoción de la gente y en el desahogo de un plantel que se vació en la cancha. Sin embargo, el DT sabe perfectamente que en el Mundo Olimpia no hay tiempo para dormirse en los laureles, y que el receso vendrá acompañado de decisiones clave para el plantel. “Esto nos permite hoy estar más que contentos, satisfechos. Misión cumplida. Ver a la gente feliz y a los jugadores felices no tiene precio y es lo que nos está sucediendo. Nosotros, obviamente, nuestra felicidad va a la par de ellos, sabiendo sí que muy poquito después del descanso las obligaciones van a volver a empezar y tienen que ver con el armado de lo que viene: los que se irán, los que vendrán, y tratar de achicar el margen de error en ese tipo de situaciones”.
La clave del éxito: el compromiso diario
Lejos de atribuirse el mérito en soledad, el estratega argentino apuntó al ADN de sus futbolistas. Según “Vitamina”, la clasificación a octavos es el resultado de un trabajo invisible que se construye en el día a día de la Villa Olimpia. Eso sí, el propio entrenador reconoce que este logro los obliga a no bajar el listón. “Yo creo que parte del logro tiene que ver con el compromiso que ustedes seguramente ven en partido tras partido; yo esta posibilidad tengo de verla día tras día, en cada entrenamiento, en cada concentración, en cada charla. Entonces, entendimos que esto había posibilidades concretas de que suceda y, bueno, ahora esto nos deja así, de alguna manera, la vara alta”.
Lo que se viene: “Va a ser muy bravo”
La Copa Sudamericana entrará en su etapa más picante y el torneo local no dará tregua. Consciente de que la exigencia será el doble de dura a partir de julio, “Vitamina” cerró con un mensaje de autoexigencia para lo que resta del año. “Nos obliga a seguir de la misma manera mínimo, y ojalá mejorarlo; porque lo que se viene para el semestre que viene va a ser muy bravo, de mucha competitividad, y tenemos que estar a la altura de lo que fue el primer semestre y, sobre todo, no lamentarnos de nada”.
