Problemas en Chile por construcción de estadio

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SANTIAGO. La paralización de las obras de remodelación del estadio de Concepción, una de las sedes de la Copa América Chile-2015, ha complicado a la organización, que busca alternativas para evitar retrasos como en el Mundial de Brasil-2014.

La remodelación del estadio Ester Roa de la ciudad de Concepción, la urbe más grande del sur de Chile (unos 225.000 habitantes) ubicada 519 km al sur de la capital, se ha convertido en un verdadero calvario para el gobierno chileno desde el 2004.

La situación de este estadio llevó a la Federación del Fútbol de Chile a retrasar el sorteo de grupos de la Copa, del 27 de octubre al 24 de noviembre. De no cumplirse con los plazos para la conclusión del escenario deportivo, Concepción podría perder la sede. Al principio, el gobierno debió declarar desiertas dos licitaciones para las obras y finalmente decidió entregarlas a otra empresa que comenzó el trabajo recién en agosto de 2013.

Hasta junio pasado, el avance de la construcción alcanzaba solamente el 20%, por lo que el gobierno determinó suspender las obras. Al tratarse de un estadio municipal, la Alcaldía de Concepción tomó el desafío de hacerse cargo de concluir el estadio, a menos de un año de que comience la Copa América-2015.

“Las obras están paralizadas desde los primeros días de junio”, indicó a la AFP Alvaro Ortiz, alcalde de la ciudad de Concepción, quien abrió el lunes una nueva licitación en la que otras dos empresas pugnan por quedarse con los trabajos de remodelación.

“Nuestro país no puede arriesgarse a adjudicar ciertos partidos a un estadio teniendo dudas sobre si estará finalizada a tiempo su construcción, tanto por temas de logística de la organización como por los miles de hinchas nacionales y extranjeros que comenzarán a planificar los viajes para ver a sus selecciones” , indicó un comunicado de la Federación chilena.

Sobre los hombros de las autoridades de Concepción recae el fantasma de los retrasos que ocurrieron en la construcción de los estadios para el Mundial de Brasil, un hecho que Chile ha tratado de evitar para que no queden dudas de su capacidad para organizar eventos deportivos. “No son muy buenos los ejemplos que dejó Brasil, por eso nos hemos comprometido a tener el estadio listo”, recalcó el alcalde Ortiz.