Según explicó Villar, el camino para obtener la nacionalidad paraguaya no fue algo improvisado, sino un proyecto que el jugador del Inter de Porto Alegre venía madurando desde hace meses: “Mauricio inició los trámites hace como seis o siete meses y fue haciendo todos los trámites correspondientes a la naturalización; primero lo hizo para su papá y después para él. Fue una decisión que tomó él personalmente y, en algún momento, nos solicitó poder tener los contactos posibles para que nosotros pudiéramos ayudarlo con los trámites”.
El directivo destacó que, tras completar la documentación necesaria, la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) procedió a realizar las gestiones administrativas ante el máximo ente del fútbol mundial: “Lo consiguió durante todo este tiempo y ahora nos solicita —una vez que está todo hecho— poder confirmar ese cambio de asociación que nosotros tenemos que solicitar ante la FIFA. La FIFA nos confirma el cambio de asociación de Mauricio y, por lo tanto, está elegible para la selección; como cualquier otro jugador de Paraguay, él ya tiene el pasaporte”.
Ante la consulta de si existió un contacto previo entre el Gustavo Alfaro y el jugador, Villar fue tajante al aclarar la ética de trabajo del estratega argentino: “No habló. Eso, al menos, es lo que yo tengo de mi conversación con Gustavo (Alfaro). Gustavo Gómez seguramente habla todos los días, pero con el profesor Gustavo Alfaro estoy casi seguro de que no, porque yo estuve hablando con Gustavo Alfaro sobre este tema y me dice: ‘Yo no hablo con nadie hasta que sea elegible. Una vez que sea elegible, obviamente lo voy a considerar como a cualquier otro jugador que sea paraguayo’”.

