Clever Ferreira, de no tener inferiores a debutar con la selección absoluta

El zaguero central de la selección paraguaya, Clever Domingo Ferreira Ñamandú habla en la antesala del encuentro amistoso ante Colombia, a disputarse en Nueva Jersey.
El zaguero central de la selección paraguaya, Clever Domingo Ferreira Ñamandú habla en la antesala del encuentro amistoso ante Colombia, a disputarse en Nueva Jersey.

El zaguero central de la selección paraguaya, Clever Ferreira Ñamandú, palpitó el amistoso de mañana ante Colombia en Nueva Jersey. A corazón abierto, repasó su camino al borde de quedar fuera del fútbol, la anécdota de su debut ante Bolivia y el gran objetivo que se traza para el futuro.

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En la antesala del duelo amistoso ante Colombia, a disputarse mañana a las 21:00 en el Red Bull Arena de Nueva Jersey, el zaguero central de la selección paraguaya, Clever Ferreira Ñamandu, reflexionó sobre lo que significaron sus primeros minutos con la Albirroja ante Bolivia y el sacrificado recorrido que lo llevó hasta la absoluta.

Tras sumar sus primeros minutos frente a la Verde, el defensor miró en retrospectiva y le habló a aquel chico que debutó con Sportivo Ameliano allá por 2024: “La verdad es que es una sensación única, porque me venía preparando desde hace mucho. Esta convocatoria me estaba esperando desde muy chico. Uno siempre trabaja para poder llegar a la selección y representar a su país. Más que agradecido, gracias a Dios se me dio la oportunidad”.

La anécdota del debut y el sacrificio familiar

Consultado sobre cómo vivió el momento exacto en el que fue llamado para ingresar al campo de juego en el partido contra Bolivia, el dedensor de Atlético Tucumán reveló una escena entre la euforia y la sorpresa: “La verdad que justo estaba viendo a Gastón porque tapó el penal y estaba celebrando. El profe ya me llama y yo no me doy cuenta. Me pegan los compañeros y me voy corriendo. Me dice: «Vos tenés que entrar», y me voy corriendo. Es una alegría inmensa porque sabés que vas a debutar con tu selección. Es, como se dice, el sueño del pibe”.

Ese instante de gloria vino acompañado de una avalancha de recuerdos inevitables sobre los obstáculos superados en sus inicios: “Muchas cosas, porque pasé por muchas cosas: de no tener inferiores, de que algunos clubes no me acepten... A poder debutar ahora con la selección es algo único”.

Lejos de su tierra y de los suyos, el zaguero reconoció el pilar fundamental que sostiene su carrera en el exterior: “La verdad que cumple un rol muy importantísimo para mí. Ahora no me pueden acompañar; estoy solo en Argentina, pero siempre se recibe el apoyo de ellos. Uno siempre trabaja para que ellos estén contentos y puedan disfrutar de mi logro también”.

Delantero por necesidad y un “guiño del destino”

Una de las grandes revelaciones de su historia pasa por su reconversión posicional: de sus inicios como atacante a afianzarse en la zaga central, un cambio fortuito que le abrió las puertas del profesionalismo: “Sí, fue una prueba en Atlético Colegiales que ya se me hacía tarde noche. Como yo era delantero y había como mil delanteros y faltaba un central, lo único que tenía era probar de central porque ya me tenía que ir a mi casa, porque vivía en Ypané. Me voy, pruebo en Colegiales y me quedo de central. Ahí fui empezando mi camino”.

Ante la consulta de si aquella jugada del azar fue un guiño del destino, respondió con convicción: “La verdad que sí, porque uno siempre trabaja para eso. Es algo por lo que siempre vengo luchando y ahora se me dio”.

El próximo gran sueño, jugar un Mundial con a Albirroja

Con la espina dorsal del debut ya cumplida y los primeros minutos oficiales con la Albirroja en el bolsillo, Clever Ferreira ya fija la mirada en el horizonte y tiene claro cuál es su siguiente gran meta: “Poder jugar una Copa del Mundo con mi selección. Espero que se me dé esa oportunidad y ahora hay que aprovechar si me toca de vuelta”.