El piloto sueco Felix Rosenqvist ganó ayer las 500 Millas de Indianápolis al imponerse por 23 centésimas de segundo al estadounidense David Malukas, en el final más cerrado de la historia de la emblemática carrera automovilística.
El corredor de Meyer Shank Racing, de 34 años, se impuso por primera vez en el Indianápolis Motor Speedway, en Indiana (Estados Unidos), donde había partido en la cuarta posición. El español Álex Palou, gran favorito tras ganar el año pasado, fue séptimo a pesar de salir desde la “pole position”, mientras que el mexicano Pato O’Ward protagonizó una remontada espectacular hasta el quinto lugar.

En el camino hacia el mayor triunfo de su carrera, Rosenqvist superó a su gran amigo O’Ward a 15 vueltas del final en un momento clave de la competencia, trastocada primero por una bandera roja por un choque del brasileño Caio Collet.
Luego, cuando la contienda ya se había reiniciado, se mostró un trapo amarillo que propició una definición en la última vuelta, donde el sueco rebasó a Malukas, inconsolable hasta las lágrimas al final del evento. Los neumáticos, el manejo del combustible y la amenaza de lluvia en las últimas 40 vueltas hicieron que el cierre de la carrera fuera espectacular en términos de la estrategia.

La edición 110 de las 500 Millas de Indianápolis dejó un total de 70 cambios en el liderato, un nuevo récord en la popular serie IndyCar.
Rosenqvist gana el mayor premio en la historia
El piloto Felix Rosenqvist (Meyer Shank Racing) se hizo acreedor de un cheque récord por su victoria, al recibir un premio de 4,34 millones de dólares, así informó hoy lunes la organización de la carrera. El sueco superó el récord de Josef Newgarden, que en 2024 había ganado 4,3 millones de dólares tras revalidar título en la Indy.

El español Álex Palou había recibido un cheque de 3,8 millones de dólares por su victoria de 2025. La bolsa de premios de las 500 Millas de Indianápolis aumentó más de un 50% respecto al año pasado, hasta rozar los 31 millones de dólares.
