El tiempo pasó, pero las marcas de los 1.013 días que Clementina Ruiz Díaz estuvo en prisión preventiva por un crimen que no cometió quedarán para siempre. En declaraciones a nuestro diario, la docente recordó con tristeza la traumática experiencia vivida tras su aprehensión el 23 de octubre de 2013, hasta su absolución, resuelta el 1 de agosto de 2016, tras un juicio oral y público que duró tres días.
“Para mí, fueron días, años interminables de mucho dolor. Para mis hijos también, quienes se quedaron en mi casa. Hasta ahora yo me emociono cuando pienso en eso. Jamás voy a olvidar esos momentos que estuve en la cárcel y todos los dolores que he pasado... Nada va a borrar el daño que me causaron”, recordó entre lágrimas.
Clementina dijo que cuando todo empezó, el día del allanamiento y que la llevaron detenida, no dimensionó lo que vendría.
“Nadie podía creer que yo estuve presa por chismes”
“Yo pensé que si explicaba lo que pasó se iba a aclarar todo, pero no fue así, nunca quisieron escucharme. ¡Dios mío! Nadie podía creer que yo estaba presa prácticamente con base en rumores. ¡Por chismes!”, recordó, tras destacar que el expediente de su caso es una “vergüenza” porque no hay ningún elemento que amerite su procesamiento.
“No me escucharon los fiscales, ni el juez, no buscaron entender la situación. Yo creo que ellos no buscaron la verdad, sino te encasillan en algo y ya no les importa aclarar ni investigar y sobre todo, buscar las pruebas necesarias para saber lo que ocurrió. Ellos más bien buscan condenarte, no buscan esclarecer la verdad, lastimosamente”, expresó.

La docente dijo que recién en el juicio oral y público sintió que realmente la escucharon por primera vez. Clementina recuerda como si fuera hoy las palabras del presidente del Tribunal de Sentencia, que recriminó duramente a la Fiscalía por llevar a juicio un caso sin prueba alguna, en base a rumores, y le dijo que era “una pena” que haya tenido que pasar por esta situación.
Lea más: Detienen a docente que habría matado a su hijo
Clementina agradeció la asistencia jurídica del abogado Jaime López, quien tomó su caso desde el inicio y no la abandonó cuando le faltaron los recursos para seguir pagando por sus servicios.
“El Dr. Jaime López me acompañó en el principio, en la primera instancia, pero después también, por el problema de escasos recursos, ya no pude pagar más. Entonces, como no tenía para pagar, pedí también un defensor público, pero mi abogado, Jaime López, me dijo que aunque no tenga dinero en ese momento para pagarle, él me iba a acompañar, que no me preocupe, que después ya veríamos. Y eso fue algo que yo siempre le voy a agradecer, porque me defendió bastante bien”, recordó.
Docente insta a poner freno al abuso de la prisión preventiva
La docente también expresó su gratitud por el acompañamiento de la prensa a su caso, pues considera que desde que su caso se hizo visible, la Justicia podrá aplicar con mayor prudencia la prisión preventiva y resaltó que la gran mayoría de las mujeres privadas de libertad no tienen condena.
Lea más: Estuvo preso 22 meses siendo inocente y ahora el Estado debe pagarle G. 221 millones
Afirmó que así como ella, hay muchas inocentes en prisión e instó a las autoridades a interiorizarse de sus casos.

“Yo les pido a todos los encargados de la justicia que no ocurran más estos hechos, que hagan bien su trabajo, si para eso están. Y yo creo que es muy fácil, porque uno investiga, consigue las pruebas y, si quieren hacer bien su trabajo, pueden hacerlo. En mi caso, por ejemplo, desde el momento en que empecé con este calvario, siempre traté de colaborar facilitándoles todo lo que me pedían. Y lastimosamente, una se presenta pensando de que va a aclarar y va a solucionar su situación, pero la realidad no es así. Es muy fácil para ellos, te meten en la cárcel como si fuera algo normal, ¿verdad? Pero después para salir ya es todo un calvario, es algo casi imposible", resaltó.
Visita del papa Francisco
Clementina dijo que se aferró a su fe para poder superar la adversidad y recordó con emoción el día en que salió sorteada para entregar una ofrenda al papa Francisco, en la visita que hizo al correccional de Mujeres Casa del Buen Pastor, en julio de 2015.

“Yo nunca gané nada en ningún sorteo, así que no tenía luego esperanzas y cuando se hizo el sorteo de las que iban a recibir al Papa, mi nombre fue el primero que salió. Yo no podía creer, para mí fue una bendición”, comentó, al recordar al que probablemente habría sido el único momento de alegría que tuvo en prisión.
Lea más: Breve parada del Papa en el Buen Pastor
La docente participó en el coro y también le entregó una estola al papa Francisco.

Tras recuperar su libertad, Clementina también recuperó su trabajo de docente y un año después, pidió su traslado a otra institución. La docente comenta que su mayor orgullo es que pese a los momentos difíciles que vivieron sus hijos, la enseñanza que les inculcó dio sus frutos y hoy día el mayor es kinesiólogo y el menor estudia arquitectura.
“Ellos sufrieron mucho pero gracias a Dios no cayeron en ningún vicio, que era lo que yo más temía”, comentó.
“La justicia tarda pero llega”
“Ojalá que el Estado paraguayo ahora pueda ya pagarme lo que me corresponde y no me hagan esperar más, porque fueron dos sentencias que le estoy peleando y en los cuales me dieron favorables, ¿verdad?, ya los jueces. Y aunque algunos dirán que es mucho dinero, la verdad es que el daño me causaron es irreparable. Mi trabajo sí recuperé. Mi rubro me volvieron a dar. Pero ya nada es lo mismo. Siempre te quedas ya con la mancha, digamos que sos una expresidiaria y detrás mío, mi familia, mis hijos también. Se siente ese dolor. Pero creo que con esa sentencia que ratifica la de primera instancia, en ese sentido, ayuda bastante a limpiar mi nombre", acotó.
Lea más: Absuelta, luego de tres años en prisión
Finalmente, Clementina dejó un mensaje para otras personas que viven en una situación similar a la suya:
“Por sobre todo, tener siempre presente a Dios, porque al final de todo, Él es el que te da la fortaleza para sobrellevar. Y también a las personas que sufren injusticia, que siempre luchen, porque la justicia tarda pero llega”, concluyó.
Condenas contra el Estado en el caso Clementina Ruiz Díaz
El 20 de febrero de 2024, el juez en lo civil y comercial del 11° turno, José Guillermo Trovato Fleitas, a través de la sentencia definitiva (SD) N° 52, condenó al Estado paraguayo a pagar a Clementina Ruiz Diaz un total de G. 853.122.437, en concepto de lucro cesante y daño moral, más los intereses al 2,3% mensual desde el 26 de julio de 2018, fecha en que se presentó la demanda.
Esta sentencia fue ratificada por el Tribunal de Apelaciones en lo Civil y Comercial, tercera sala, integrado por Juan Carlos Paredes Bordón, Antonia López de Gómez y Arnaldo Martínez Rozzano.
A través del Acuerdo y Sentencia N° 31, del 21 de mayo pasado, los camaristas Paredes Bordón y Martínez Rozzano votaron en mayoría por ratificar la condena dictada en primera instancia, mientras que Antonia López votó por ratificar la condena, pero reducir el monto a G. 444.122.437.
Proceso penal, impulsado por “chismes” de vecinos
La demanda que dio inicio al proceso, presentada por la abogada Olga Recalde Peters, relata que el 6 de setiembre de 2013, su representada, la docente Clementina Ruiz Díaz Ojeda, dio a luz a su tercer hijo, por cesárea, en el Hospital Central del Instituto de Previsión Social (IPS).
El 8 del mismo mes, Clementina y su pequeño hijo recibieron el alta médica, por lo que la madre se dirigió con el bebé recién nacido, en colectivo a su domicilio en la Compañía Pacheco de Carapeguá, donde la esperaban sus otros dos hijos menores de edad, que habían quedado al cuidado de su madre.
(...) y durante el viaje el bebé se atragantó con la leche materna y murió por asfixia. Con el inmenso dolor de la pérdida de su hijo recién nacido y su estado de extrema debilidad por la reciente intervención, mi representada siguió viaje hasta llegar a su domicilio y contarle a su anciana madre y sus dos hijos menores la desgracia ocurrida y que la sumió en una tristeza sin fin", relata la presentación.
Lea más: Piden remitir al Buen Pastor a docente imputada por homicidio de su hijo
La demanda refiere que por recomendación de su madre y conforme a las antiguas costumbres de la zona procedieron a enterrar el cuerpecito de su bebé en el patio de la casa, acto del que solo fueron testigos su madre y sus dos hijos menores.
Sin embargo, vecinos denunciaron ante la Fiscalía lo que consideraron la “extraña” desaparición de la criatura, con lo que se dio inicio a una investigación por supuesto homicidio doloso, durante la cual la infortunada madre estuvo presa desde el primer día hasta su absolución, en agosto de 2016.
Una vez en libertad, Clementina Ruiz Díaz demandó al Estado paraguayo, en reclamo de indemnización por los daños y perjuicio sufridos durante su prisión, juicio que cuenta con sentencia favorable en dos instancias.
